miércoles, 6 de mayo de 2026

REFLEXIÓN: ÉTICA



A mi no me separa la ideología o la política de otra persona, lo hace la ética. Se pueden tener enfoques diferentes -incluso antagónicos-, se puede disentir sobre qué debería o no hacerse para logar un objetivo, se pueden tener visiones distintas para interpretar lo que nos rodea. Eso es sano e incluso enriquecedor. Eso nos obliga a someter las propias ideas a una crítica constante.

Pero personalmente considero que hay líneas rojas:

Si una persona piensa que alguien debe verse privado de derechos fundamentales por el color de su piel, su lugar de nacimiento, su orientación sexual o las telarañas de sus bolsillos, ya no estamos hablando de pensar diferente sino de falta de corazón, que es peor aún que la falta de cerebro aunque a menudo sea difícil distinguir una carencia de otra. Más aún, incluso si coincidimos ideológicamente con alguien o algún grupo organizado en cuestiones teóricas, pero vemos que en la práctica su ética deja mucho que desear, denunciarlo también es un deber moral. 

Nadie puede obligarnos a mantener una relación (de amistad, familiar o sentimental) con alguien que tiene una concepción diferente de lo que es el bien y el mal. Y mucho menos cuando se enorgullece de poner en práctica una forma de ser que daña a otra persona o a millones de seres humanos.

La maldad no va implícita en el derecho a la libertad de pensamiento o de expresión. No merece respeto alguno y hay que señalarla, rechazarla y combatirla. Hay que tenerlo claro porque nos manipulan de tal manera, que se nos dice que maltratar a otros es necesario para beneficiarnos a nosotros porque son el enemigo, cuando en realidad esos otros y nosotros somos los mismos y el enemigo real es quien nos divide para conseguir sus propios fines inconfesables.

martes, 5 de mayo de 2026

POESÍA: SERES HUMANOS


Cuando ves agua 

en un arroyo

dices: esto es agua

de arroyo;

Cuando ves agua 

en el estanque

dices: esto es agua

del estanque;

Cuando ves agua

en el océano

dices: ¡esto es agua

del océano!

Pero en realidad 

el agua

no es más 

que ella misma, 

siempre,

y no pertenece

a ninguno de estos 

recipientes

aunque los cree.

Y lo mismo debería ocurrir 

con los seres humanos:

una persona siempre

ha de ser una persona,

independientemente

de dónde haya nacido,

sea cual sea su color de piel,

su estatus social,

su sexo o los sentimientos

que en su interior alberga.

lunes, 4 de mayo de 2026

MICRORRELATO: RECONOCIMIENTO MÉDICO


El médico observa detenidamente la fisonomía del paciente, vigilando el movimiento de sus ojos y su mirada. Después evalúa sus reflejos ante estímulos musculares que repite varias veces para controlar su motricidad. Por último, un test psicológico con preguntas ingeniosas para registrar su nivel intelectual, su imaginación y sus emociones. Está contento, ha sido un examen final riguroso, completo y el resultado es satisfactorio luego de un largo tratamiento. La conducta del paciente le parece ahora normal.

—Te felicito. Ya puedes marcharte tranquilo, te doy de alta —le dice el médico palmoteándole la espalda—. Y no te olvides de tomar los medicamentos que te indiqué. El paciente se despide agradecido, abandona el consultorio y camina hacia la farmacia más cercana. Extiende la receta y espera atento la respuesta del empleado.

—¿Me podría escribir su nombre y apellido de nuevo, por favor? No están claros en la receta. Y le entrega una hoja en blanco y un lápiz.

—Sí, sí, por supuesto —le dice amablemente el paciente, y escribe en letras mayúsculas y con una caligrafía impecable:

Nombre: LAVADO

Apellido: DE CEREBRO

El androide sonríe satisfecho y se la devuelve.

domingo, 3 de mayo de 2026

POESÍA: DÍA DE LA MADRE

 


Hoy denuncio

a los que condenan

a tantos niños

al hambre 

por haber secado

de forma miserable

el manantial de leche

que habría de brotar

desde los pezones oscuros

de sus madres.


PROSA POÉTICA: INVISIBLES


En cada ciudad, en cada pueblo, en cada rincón, los ciudadanos pueden encontrarse con pequeñas sorpresas. Sin que ellos se den cuenta, son observados por ojos invisibles que vigilan todos sus movimientos. De forma inconsciente, los ciudadanos notan su presencia pero no logran localizarlos. Silenciosos, omnipresentes, escondidos a plena vista, los ángeles neutrales son tan viejos como el universo, pero nadie sabe realmente de dónde vienen. Se les describe como las criaturas más solitarias del universo, ya que su reacción de encierro cuántico les impide socializar.


Escondidos bajo formas pétreas, estas criaturas nos vigilan. Su presencia nos reconforta, alivia los males de nuestro espíritu. Iglesias, parques, plazas, están en todas partes. Habitan entre nosotros sin que nadie les preste atención, más allá de una distraída mirada mientras caminamos a zancadas, inmersos en las pequeñeces de nuestras vidas. Piensa en una estatua de las que hay en cualquiera de los parques o plazas del lugar donde vives. Imagina que pudiera moverse siempre y cuando no estés mirando. Desde sus pedestales otean a los humanos que respiran a su sombra. Si algún día paseas por una plaza, sin nadie más a tu alrededor, no pierdas de vista la estatua que preside el lugar. Y si alguna vez, al cerrar los ojos, sientes a tu lado una presencia que no puedes explicar, ya sabes la razón. No estás solo porque el espíritu de los seres pétreos también te hace compañía.

sábado, 2 de mayo de 2026

POESÍA: DESALIENTO


JIM MORRISON, 3 de julio 1971.

JIMI HENDRIX, 18 de septiembre 1971.

JANIS JOPLIN, 3 de octubre de 197.


Hay canciones 

que son como un galope.

Dibujan trastornados

jeroglíficos

sobre un hilo de aire 

que abandona la amable 

hospedería del encaje.

Canciones que son cactus

columpiándose en los desiertos.

Canciones como esponjas 

traídas en alguna

expedición remota

que acarician la piel 

adolescente.

Canciones que son nanas 

para adultos renacidos

y que casi no hablan, 

sólo besan.

Canciones que se posan 

en las zarzas de octubre

y son único pasto 

para ancianos gorriones

que han perdido su vuelo.

Canciones que se abren 

y son frutos de higuera,

canciones que, incrustándose

en la cansada urdimbre 

del algodón usado,

nos entibian las camas 

cuando no somos niños.

Sé que hay otras canciones

que son como tijeras

que empuñan 

los caballos desvalidos.

Son las que inyectan 

poco a poco el desaliento

y prefieren sonar 

en la mañana.

Y son losas, cuchillos, 

hojas finas para venas 

que ansían el descanso.

Son vómitos de hielo 

sobre el agua.

En su mejor momento,

son suicidios

que entregan su relevo

mientras se van callando

definitivamente


quienes las interpretan.

viernes, 1 de mayo de 2026

POESÍA: 1 DE MAYO


Veo en la pantalla

esas serias caras de fariseos

y siento ganas de vomitar

cuando guardan silencio

por sus muertos

mientras dejan

que los cuerpos de los niños

(que no son suyos,

que no merecen su palabra

ni su silencio)

sean desgarrados 

por las bombas cada día,

allá lejos,

donde enviaron 

barcos, aviones y tanques

a plantar semilllas de libertad.

Eso decían,

eso siguen diciendo.

Y no se les cae la pétrea 

cara de vergüenza

porque la tienen cosida

con las venas

de los que han asesinado.



Y la sangre ya no se les va

de las manos

por mucho que las laven:

puedo verla

manchando los impolutos 

trajes de demócratas.

Muchos sabemos ya

que están desnudos.

Pero siguen tapando 

con pueriles mentiras

la evidencia que los condena,

mientras consuelan 

a los que pierden

a sus hermanos, hijos y amados

en la pira que sólo 

ellos encendieron.

Aún veo la ceniza 

cubriendo sus caras,

manchando la pantalla,

rebosando como pus,

extendiéndose 

por el suelo de la sala,

llenando mi nariz

con el insoportable olor

de aquellos que murieron

por sus acciones criminales.

Por eso este 1 de Mayo,

como todos y cada uno

de los días 

que me queden por vivir,

seguiré elevando la voz

para gritar ¡No a la Guerra!

PINTURA: KÄTHE KOLLWITZ

 


Una de las artistas que representa mejor el espíritu de lo que significa el 1 de mayo es la grabadora alemana Käthe Kollwitz. Su obra “La Marcha de los Tejedores en Berlín” (1897) se erige como un faro de la expresión social y política a través del arte en un periodo marcado por tensiones laborales y la lucha de clases. Kollwitz, una de las artistas más influyentes del movimiento expresionista alemán, utiliza esta pintura para reflejar un momento crucial en la historia de la clase trabajadora, en específico, la huelga de los tejedores que tuvo lugar en Berlín en el siglo XIX. A través de su potente representación, la artista no solo documenta un evento, sino que también evoca una respuesta emocional ante la injusticia social.

La composición de la obra reúne a un grupo de tejedores en una compleja trama de figuras que transitan en un movimiento aparente, casi coreográfico. Los cuerpos, en su mayoría masculinos, son representados con una fuerza física que sugiere tanto resistencia como determinación. La disposición de las figuras dentro del cuadro crea una línea diagonal que guía la mirada del espectador, enfatizando la marcha hacia adelante, un símbolo de la lucha y el avance en la búsqueda de derechos laborales. Cada figura es individualizada, con expresiones que van desde la determinación y la solidaridad hasta el cansancio y la desesperación, indicando las diversas respuestas a su difícil situación compartida.

En la agitación política posterior a la Primera Guerra Mundial, muchos artistas optaron por la impresión en lugar de la pintura. La posibilidad de producir múltiples copias de la misma imagen convirtió el grabado en un medio ideal para difundir declaraciones políticas. La artista alemana Käthe Kollwitz trabajó casi exclusivamente en este medio y se hizo famosa por sus grabados que celebraban la difícil situación de la clase trabajadora.


Revuelta (A las Puertas de un Parque) (1897) representa una multitud, con rostros marcados por la desesperación y la determinación, se agolpa contra unas puertas de hierro forjado de diseño ornamentado. Los intrincados detalles de la vestimenta de los individuos, los elementos arquitectónicos y la fisicalidad de sus movimientos transmiten una poderosa sensación de emoción y tensión. El uso del grabado por parte de Käthe Kollwitz ha permitido líneas finas y marcados contrastes, realzando la intensidad dramática de la escena.


Monumento a Karl Liebknecht
(1919), se erige como un profundo homenaje a la figura de Liebknecht, un destacado político alemán y uno de los líderes de la Revolución Espontánea de 1918-1919. Esta pintura no solo se inscribe en la historia de la representación del realismo social, sino que también refleja la preocupación de Kollwitz por las injusticias sociales y el sufrimiento humano.

Varios artistas de la época crearon obras conmemorativas para Liebknecht y Luxemburgo. Las más conocidas (junto con la obra de Kollwitz) son “El martirio” de Max Beckmann, de su portafolio ” El infierno de 1919″ (arriba), y ” La gente sobre el mundo” de Conrad Felixmüller , de ese mismo año. A diferencia de estas obras, ” In Memoriam Karl Liebknecht” de Kollwitz no se centra en el hombre en sí, sino en los trabajadores que depositaron su fe en él. El enfoque en los afectados en general, en lugar de en los protagonistas, es un tema constante en la obra de la artista, reflejado en sus obras más famosas del ciclo de la Guerra , que no representan a los soldados ni los combates, sino el sufrimiento de las mujeres y los niños abandonados y hambrientos.



Solidaridad (1932), realizada en una paleta monocromática, representa a cuatro personas muy cerca, con los brazos entrelazados en un gesto de solidaridad y apoyo. Las figuras, caracterizadas por sus líneas gruesas y expresivas y rasgos robustos, parecen transmitir una sensación de resiliencia decidida ante una adversidad invisible. La mirada intensa y la expresión sombría de sus rostros capturan la carga emocional de sus luchas compartidas. La simplicidad y la crudeza de la composición resaltan la cruda emoción humana y la fuerza colectiva de los individuos retratados. Esta obra es una conmovedora representación de la capacidad del espíritu humano para la unidad frente a los desafíos y la adversidad.