Mi Droga

Mi Droga

Durante gran parte de su carrera, y siguiendo la estela de otros grandes actos en la historia del hip-hop, Alemán se ha entregado casi completamente a una sola musa: el cannabis. Así llegaron algunos de sus himnos más celebrados, como “Déjame Volar”, “La Báscula” o “Requisito 420”, junto a sus ilustres tres volúmenes de Humo en la Trampa. No obstante, el amor verdadero siempre puede terminar cambiándolo todo. “Amo la marihuana, pero mami tú eres mi drug”, canta el MC de Los Cabos en “Fly Together”, el tema que cierra el tracklist de Mi Droga, el séptimo álbum solista de su carrera. En una seguidilla de lanzamientos anuales que comenzó con Haciéndolo Fino de 2023, y que incluyó proyectos dedicados a la fiesta, a su intimidad emocional y a la alianza artística que firmó con Gera MX, el Golden Boy ahora decide entregarse de lleno a la idea del amor. Mi Droga muestra las distintas facetas románticas de Alemán, que se tiende sobre una cama de ritmos donde puede mostrarse más cómodo y no necesariamente tan experimental, como en entregas recientes de su catálogo. Acá lo que reina es la pureza de lo simple, lo orgánico de los instrumentos y de los sentimientos. Sin rodeos y sin pretensiones. El boom bap persiste como la base, pero el jazz, el soul y el funk relucen en momentos específicos a través de puentes de sax, bajos juguetones y teclados que encaminan la melaza que escurre del micrófono. Y desde ahí, el mexicano vuelve a hacer de su pluma una herramienta trascendental. Canciones como “Dance After Life”, una colección de deseos no confesados al calor del g-funk, o “Fashion Week”, un trap de alma ligera donde reparte un piropo tras otro, muestran la brillantez lírica de su nueva era. Luego está “Juguetes”, donde entrega un coqueteo malandro a lo Griselda Records; “Drug Love”, con un toque de guitarras y el mumble rap pasando lista, y “Magia”, quizás el corte más rico de todos, mutando de identidad con cada estrofa que avanza.