

“Las canciones de este disco las hice en lugares diferentes con personas diferentes”, YEИDRY le cuenta a Apple Music al desglosar Como agua, su álbum debut. “En Los Ángeles encontré a Blue May, el productor que me ayudó a moldear el disco. Me acuerdo de que las primeras tres veces que nos vimos, lo único que hicimos fue hablar por horas. Le pregunté cuál sería el pegamento que unificaría a tantos temas distintos, y me dijo que no me preocupara. ‘Tu voz es la espina dorsal de todas estas historias’”.
YEИDRY nació en la República Dominicana y creció con su madre en una pequeña ciudad de Italia. Conocer a su padre fue algo que ocurrió más tarde en su vida. Como agua refleja los múltiples universos sonoros y las vivencias de una cantante dotada de una voz aterciopelada y un inmenso caudal poético a la hora de expresar sus sentimientos. YEИDRY conecta con sus raíces caribeñas en “No me vuelvo a enamorar”, un merengue progresivo con instrumentación tradicional, pero también canta en italiano (“Un dolore raro”) con un arreglo de cuerdas que evoca la nostalgia agridulce de Nino Rota. El comienzo de “Espejo” recuerda el riff del megaéxito “Somebody That I Used To Know”, pero rápidamente se transforma en una joya de pop progresivo con ritmos latinos. En “Paloma”, el tema que cierra el álbum, la artista canaliza el sabor del R&B que tanto la enamoró durante su adolescencia.
“Siempre digo que fui inmigrante dos veces”, explica. “La primera vez no lo decidí yo, y la segunda sí. A medida que una va creciendo, siente que debe tomar la responsabilidad de su propia felicidad, y eso viene con el costo de dejar atrás una parte del corazón. Durante muchos años traté de darle una razón a mi existir, y la música llegó como un agente terapéutico”.
A continuación, YEИDRY analiza los paisajes multicolores de Como agua, tema por tema.
La bendición
“Estuvo en mi vida durante más de cinco años. Al principio no le encontraba la vuelta, hasta que un día escuché una fiesta de palo en República Dominicana. Son fiestas en las que se mezcla el catolicismo con las divinidades de la comunidad africana. Como dominicanos, nosotros reprimimos bastante esa parte africana, pero en Italia yo tengo muchos amigos que son originarios del Congo, Senegal y Mozambique. Le escribí a Edgar Molina, que es un percusionista dominicano increíble, y le pedí que le agregara a la canción una percusión de palo. Fui derecho a las fuentes ancestrales y decidí que era perfecto para abrir el álbum”.
Sin fronteras
“Una no puede decidir cuál será la vida de las canciones que crea, pero sí puede decidir su intención. Quise que esta fuera un himno a esa figura de la que hablaba Facundo Cabral: el viajero, el errante que se traslada sin tener una meta fija; viaja por el sacrificio de buscar algo que todavía no entiende qué es. Quería que sonara como una marcha y que mi voz se escuchara superlimpia, sin Auto-Tune. Saso fue mi opción favorita para un feature, porque tiene una historia similar a la mía: nació en Santo Domingo, pero después se mudó al Bronx. Somos la comunidad de la diáspora”.
No me vuelvo a enamorar
“Cuando empecé a hacer música, todo el mundo me decía: ‘Ah, ok, cantas en español; tienes que hacer reggaetón’. Llevo mucho tiempo diciendo que tenemos mucho más que eso. Crecí perreando, pero también bailando merengue, bachata y salsa, que es lo que se les enseña a las infancias. Voy a ser sincera: casi no tenía el valor de tocar un merengue. Al principio sonaba mucho más moderno, pero siento que como jóvenes, tenemos la responsabilidad de incluir la tradición. Por eso recreamos la producción original, pero grabando todo de nuevo con percusiones y trompetas de verdad”.
Mala mia
“Quería escribir una canción que no tuviera edad. No estoy diciendo que sea un clásico, pero la intención está ahí. El bolero tiene el dolor y la pasión que a veces siento yo, porque soy una persona intensa. Decidí agregarle cuerdas para que sonara un poco más a la música de las viejas películas italianas que tanto amo, como todo lo que hicieron Fellini y Antonioni, y las bandas sonoras de Nino Rota. Quería que sonara casi como un sueño”.
Un dolore raro
“En 2022 estaba en Ciudad de México y extrañaba mucho a Italia. Estaba haciendo una sesión con otra gente, y al final se dio uno de esos momentos mágicos en el estudio cuando estás sola, pero sientes que todavía no es hora de irse. Escribí ‘Un dolore raro’ como un poema en un cuaderno que siempre tengo conmigo. Le pregunté al ingeniero de sonido si me daba 10 minutos más, y me dijo que grabara tranquila. La hice a capella, improvisando, sin saber la melodía que iba a cantar. Quise tratarla como si fuera una fotografía; la captura de un momento”.
Mentira
“Nació jugando con mi amigo Ryan Raines en Los Ángeles. Estaba manejando hacia el estudio y pensaba que si le hubiera contado esto a la niña que nació en Santo Domingo y creció en un pueblito italiano de 5000 personas, ella no me hubiera creído. Estaba en Los Ángeles, una ciudad que siempre vi en las películas y me parecía inalcanzable. Ryan tocó el piano de una manera muy rítmica y eso me dio un groove. Me salieron estas vocecitas muy creepy, ‘mentiras, mentiras’, que son las voces que tengo en mi cabeza. Es una canción swaggy, muy juguetona. Y me encanta”.
Seria rica
“El beat me gusta mucho; lo hizo mi amigo el productor Jeremia Jones. Empezamos a escribir vainas sin pensar demasiado, y quise hablar sobre todo lo que hubiera pasado de haber hecho lo que mis padres habían planeado para mí: terminar la universidad de filosofía y trabajar en alguna corporación. En el outro hablo de la ‘ropa de paca’, porque compro mucha ropa usada. No me gusta gastar dinero en cosas random”.
Espejo
“La hice en Ámsterdam con Jeremia. La letra habla sobre mi padre; cuando conoces a tu papá más tarde en tu vida y te das cuenta de que ustedes son dos gotas de agua. O sea, el tipo es igualito a mí. Le tengo mucho cariño a esta canción. Es importante que, como artistas, hablemos sobre las cosas cotidianas de la vida”.
Bachatero
“Cuando gané un poco de dinero con la música, lo primero que hice fue llevar a mi mamá a Santo Domingo para que viera a su familia. Fuimos a una playa en el norte de la isla y grabé a este señor que estaba tocando la guitarra y cantando con una voz increíble”.
Amapolas
“Al principio tenía toda una producción detrás, pero era como un fake reggaetón. Decidimos cambiarla para que fuera fácil de digerir. Me encanta experimentar, pero también quiero que la gente pueda disfrutar de la música. Es mi primer álbum; tengo tiempo para ser Juana Molina [risas]”.
Me quedo aca
“No estaba segura de si valía la pena incluirla, pero decidí hacerlo porque es una de mis favoritas. Quería que sonara como un tema que está en perpetuo movimiento. Habla sobre un nuevo amor que para mí significó una nueva casa, y un sentimiento de paz. Cuando conocí a ese amor, decidí establecerme en Los Ángeles, y por eso se llama ‘Me quedo aca’”.
Primavera
“Fue la primera que salió después de un tiempo sin hacer música. Tenía nódulos y pasé un mes sin escuchar música; algo que no me había pasado nunca en mi vida. Mi novio, que también es productor y músico, me invitó a ir al estudio y simplemente jugar un rato, sin presión. ‘No tenemos que hacer nada’, me dijo. ‘Puedes usarme como tu vehículo, y yo toco lo que tú sientas’. Así salió ‘Primavera’”.
Paloma
“Al principio no fui consciente de que era un tema de R&B, porque crecí escuchando todo eso. Primero a Erykah Badu, Sade y Janet Jackson, y después hubo una segunda parte con Frank Ocean y Solange. Decidí ponerla al final del disco porque se siente como un despegue; la sensación de volar. Es un poco la dirección que quisiera tomar de ahora en más”.