

Un año después de La Vida Era Más Corta (2025), Milo j expande ese universo con La Jangada: ocho canciones reinterpretadas como un set audiovisual en vivo, en medio del río, junto a artistas de distintas generaciones y tradiciones de la música argentina y latinoamericana. A sus 20 años, Milo j sabe descubrir nuevos caminos en los rincones del folclore. Aquí, más allá de géneros y épocas, pasa de explosiones de algarabía a momentos íntimos, de la ligereza a la profundidad. Esos son los materiales con los que construye esa jangada, es decir, esa balsa rústica que él comanda por el río, acompañado de colegas y maestros. El recorrido comienza con “Bajo De La Piel”, interpretado por la voz del tucumano Rafael Salas. Soledad Pastorutti, ícono del folclore argentino, se suma a “Lucia”; Trueno conecta “Gil” con el hip-hop; Radamel y Lázaro Caballero traen la esencia chaqueña en “Recordé”; Cuti y Roberto Carabajal, de Santiago del Estero, participan en “El Invisible”; las guitarras de Orellana Lucca se unen a “La Vida Era Más Corta”. Guitarras, violines, bombos, flautas, vientos, piano, bandoneón y contrabajo acompañan el descubrimiento de las nuevas posibilidades musicales que surgen del encuentro entre estos intérpretes. En “Luciérnagas”, Raly Barrionuevo y su trova asumen el rol que Silvio Rodríguez interpretó en la versión original. Para cerrar el viaje, la chilena Mon Laferte toma el testigo de Mercedes Sosa en “Jangadero”. El río, la vegetación, una pequeña casa y un fogón le dan forma a un escenario tan conocido como sentarse a tocar la guitarra y cantar con la familia y las amistades. Esa dimensión afectiva es central en La Jangada, que expande el universo de La Vida Era Más Corta precisamente porque no se limita a reproducirlo, sino que demuestra que sus canciones están vivas, tan vivas que cambian de forma cada vez que las escuchamos, al igual que nuestro corazón es el mismo, pero late distinto cuando nos adentramos en este río. Sobre esta jangada, el folclore puede ser un punto de partida, pero quizás la principal virtud de Milo j es que no es la conclusión: esa se descubre en cada escucha, en cada concierto, o cuando llegamos a un nuevo puerto una vez el sol se ha escondido.