SE ESTÁ HACIENDO TARDE

SE ESTÁ HACIENDO TARDE

Entre un instante y otro siempre parece caber un universo.
En el caso de RØZ, el dúo de productores que convirtió su curiosidad artística en un meteórico ascenso a las grandes ligas, existía claridad sobre sus tiempos: el presente es uno; toca disfrutarlo. Sencillo tras sencillo construyó su caleidoscópica visión hasta llegar a mañana, temprano, el EP con el que haría su primer corte de caja, aunque dejando claro que en su arsenal de sorpresas aún había más por explorar. Un poco de procrastinación nunca le ha hecho daño a nadie. Y como un gran momento se puede fugar en un instante, llegó la hora de que la dupla mexicana muestre todos sus poderes. SE ESTÁ HACIENDO TARDE, su anticipado álbum debut, no aparece con la prisa que su título confiesa. Las primeras exploraciones que Hugo Lara y Manolo Cabrera hicieron apuntando al material datan de abril de 2025. Aproximadamente un año de trabajo ininterrumpido hasta el lanzamiento le da forma a un rompecabezas de 19 piezas que encajan a la perfección dentro de su propio universo. Pero eso no es todo, un cúmulo de influencias viaja por el tiempo y el espacio para aterrizar en la estética cinematográfica y nocturna de RØZ, esta vez, desde una perspectiva más amplia y aún más heterogénea. Casi como un testamento de lo que significa la música del futuro: un lugar donde las fronteras no existen. Cada canción parece responder a un impulso distinto, pero todas comparten un mismo ADN. “beam”, en colaboración con Young Cister, aparece como un jersey club de sintes intergalácticos que abre paso a las secuencias hipnóticas de “HBU”, track que invita a manejar en un loop infinito de colores y emociones. “CÓMO QUIERES” recuerda un poco más al RØZ que ya conocemos, con un dembow que muta hacia un final electrónico hecho para habitar la noche. El alma colaborativa del proyecto cobra vida en juntes con Artemas, J Balvin, Ryan Castro, Chitra, Sky Rompiendo, además de Peso Pluma y Natt Calma, con quienes RØZ ya firmó dos de sus éxitos más celebrados. Desde esa variedad de ondas sonoras y nombres, el dúo mexicano entiende que su fuerza está en saber interpretar y digerir los momentos. Y para eso, uno nunca va tarde.