La letra del Himno Nacional fue alterada para olvidarnos de los abusos de España durante la Colonia, gracias al complaciente gobierno de Ubico.
Letra y versión original del Himno de Guatemala:
En 1887, el totonicapense Ramón P. Molina, compuso una estrofa (Himno Popular) dedicadas a la patria, las cuales regularmente eran declamadas en actos cívicos, acto seguido a esto se organizó un concurso entre músicos guatemaltecos para ponerle música a la letra del Sr. Molina. Un jurado nombrado para el efecto otorgó el primer puesto a la música compuesta por el compositor Rafael Álvarez, dicha composición se cantó por el pueblo durante 10 años sin ser adoptada oficialmente como Himno Nacional de Guatemala.
La letra no llenaba los requisitos indispensables para ser el Himno Patrio, el Presidente Reyna Barrios convocó a un concurso nacional para la hechura de un canto patriótico oficial definitivo, el que se abrió el 26 de Julio de 1896, cerrándose el 15 de Octubre del mismo año.
El 28 de Octubre de 1896, un Jurado integrado por los señores José Leonardo. F. Castañeda y José Joaquín Palma, emitió su fallo favoreciendo a una letra amparada por su pseudónimo “anónimo”, no sabiéndose por lo tanto a quien entregar el galardón ofrecido: pero, siendo la premiada, tuvieron que darla a conocer para que se le hiciera la música.
Rafael Álvarez al ver que la nueva letra coincidía exactamente con la música compuesta por él 10 años antes, decidió presentarla nuevamente y después de seleccionados los trabajos, el 1 de Febrero de 1897 quedo reconocida oficialmente como la música del Himno Nacional de Guatemala.
¿Por qué cambiaron el Himno Nacional?
El poema del Himno Nacional de Guatemala fue alterado para complacer al Gobierno de España, el cual era aliado de Hitler y Mussolini.
El gobierno de Jorge Ubico modificó la letra del Himno Nacional en 1934, basándose en los cambios propuestos por José María Bonilla Ruano, quien afirmó que las reformas de los himnos de Cuba, Uruguay, Chile y Bélgica eran formas de “reconciliarse con los enemigos de ayer”. Bonilla Ruano defendió los cambios para eliminar expresiones de “dureza contra España” y porque varios de sus versos no estaban de acuerdo con nuestra «idiosincrasia”. El autor del poema original, el cubano José Joaquín Palma, llamó a resistir las invasiones extranjeras, ya que a fines del siglo XIX se mantenían los efectos malignos del saqueo español mal llamado “conquista”. El Himno Nacional fue alterado para olvidarnos de los abusos de España durante la Colonia.
Para la “difusión imperial de su cultura” recurrieron a las Academias de la Lengua, diseminadas en los distintos países de habla española y que eran correspondientes de la Real Academia Española. El autor de los cambios del Himno Nacional, José María Bonilla Ruano, era miembro desde 1930 de la Academia Guatemalteca de la Lengua, en la cual desempeñó el cargo de “Censor”. En el “mensaje” dirigido a la Asamblea Nacional Legislativa, el 1 de marzo de 1937, Ubico ratificó que Franco representaba “la garantía del orden y la civilización” y le envió su “reconocimiento, saludo y votos por el pronto éxito de la revolución”.
Letra original del Himno Nacional
Guatemala feliz… ya tus aras
no ensangrienta feroz el verdugo:
ni hay cobardes que laman el yugo
ni tiranos que escupan tu faz.
Si mañana tu suelo sagrado
lo profana invasión extranjera
tinta en sangre tu hermosa bandera
de mortaja al audaz servirá
CORO
Tinta en sangre tu hermosa bandera
de mortaja al audaz servirá
que tu pueblo con ánima fiera
antes muerto que esclavo será.
De tus viejas y duras cadenas
tú fundiste con mano iracunda
el arado que el suelo fecunda
y la espada que salva el honor.
Nuestros padres lucharon un día
encendidos en patrio ardimiento,
te arrancaron del potro sangriento
y te alzaron un trono de amor.
CORO
Te arrancaron del potro sangriento
y te alzaron un trono de amor
que de patria al enérgico acento
muere el crimen y se hunde el error.
Es tu enseña pedazo de cielo
entre nubes de nítida albura,
y ¡ay de aquél que con mano perjura
sus colores se atreva a manchar!
Que tus hijos valientes y altivos
ven con gozo la ruda pelea
el torrente de sangre que humea
del acero al vibrante chocar.
CORO
El torrente de sangre que humea
del acero al vibrante chocar,
que es tan solo el honor su presea
y el altar de la patria, su altar.
Recostada en el Ande soberbio,
de dos mares al ruido sonoro,
bajo el ala de grana y de oro
te adormeces del bello quetzal;
Ave indiana que vive en tu escudo,
paladión que protege tu suelo,
ojalá que remonte su vuelo
más que el cóndor y el águila real!
CORO
¡Ojalá que remonte su vuelo
más que el cóndor y el águila real,
y en sus alas levante hasta el cielo,
Guatemala, tu nombre inmortal!