- hace 3 meses
Maria Teresa Montilla, una mujer joven, refinada, culta y gran ejecutiva es la unica heredera de un grupo empresarial muy poderoso pero que lamentablemente va a la quiebra. Cuando ella cree que todo esta perdido su padre, muy enfermo, le confiesa que son propietarios de una finca en el Llano que es la unica alternativa para sacarlos de la ruina. La hacienda La Tormenta esta dirigida por su ahijado Santos Torrealba, un hombre sensato, fiel a sus amigos pero algo rudo y bruto. Desde que Maria Teresa deba hacerse cargo de la hacienda su vida cambiara para siempre al conocer a Santos, una persona que en principio es un polo opuesto para ella. Por su lado, Santos es un mujeriego empedernido que nunca creyo que pudiera sentir nada igual por una persona tan refinada. Pero para Maria Teresa la vida dura en el campo no sera lo mßs dificil de resolver. La hacienda es un lugar desesado por mucha gente ya que en sus limites se esconde petroleo y sirve para muchos como zona de contrabando.
Encuentra todos los capitulos en https://sites.google.com/view/cyberhome-nicaragua
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00:00A partir de esta noche ya no vas a ser solamente dueña de la guanipera, sino de la tormenta.
00:06Aquí está el documento con mi fallo definitivo.
00:10Muy bien, propongo un brindis por la nueva propietaria de la tormenta.
00:15También propongo un brindis por la captura y muerte de Santos Torreal, Vainaria Teresa Montilla.
00:21¿Por qué no esperas por lo menos que las cosas se tranquilicen?
00:23Porque yo no me voy a quedar con los brazos cruzados mientras veo que esa gente se reparte nuestras tierras y planea cómo matarnos.
00:28Mi hijo y yo hemos trabajado muy duro para adueñarnos de esas tierras.
00:32Ustedes tienen que reconocerme mi parte, Edelmira.
00:35Ahora estoy segura que mi padrino tuvo que ver con el asesinato de papá.
00:41Tráigame los cadáveres de ese par de delincuentes.
00:44No, señor, ya no confío en el juez Tahuil.
00:47Por eso le estoy llamando a usted, que es mi superior, para que me dé autonomía en mis decisiones.
00:51Yo sabía que los encontraría.
00:53Desgraciados.
00:54Esa pareja van a ser eliminados antes de que la justicia los encuentre.
00:59Tú eres la culpable de todo lo que me está pasando.
01:03Y aún vas a pagar, Teresa.
01:05Y aún vas a pagar.
01:11La traición es el acto más cruel y más ruin que se le puede hacer a alguien.
01:18Y tú me traicionaste.
01:19No lo hice, Valentina.
01:22Y lamento profundamente que piensas así de...
01:23Mentira.
01:25No creo una sola de tus palabras.
01:28Ya una vez lo hice, María Teresa.
01:30Creí en ti.
01:32Yo te abrí mi corazón.
01:33Y mira cómo terminé.
01:35No, no la culpes a ella.
01:37Mira, si hay un culpable en todo esto, ese soy yo.
01:40Yo te amé, Santos.
01:41Yo te amé.
01:44¿Cómo no voy a amar a nadie en esta vida?
01:46Yo me tragué a ti, llena de sueños.
01:51Creyendo que tú nunca me harías daño.
01:54Y me lo hiciste.
01:55Tú me traicionaste con ella.
01:57No te traicionamos.
01:58¿Cuándo vas a aceptar eso?
02:00Sigues empeñada en echarnos la culpa por algo que te hicieron, Valentina.
02:04¿Por qué?
02:05¿Me encerraron?
02:07¿Por qué?
02:08Me torturaron.
02:09Fueron otros los que te torturaron.
02:11Fueron otros los que te engañaron.
02:12Mentira.
02:12No.
02:14Porque mientras me torturaban, me decían, esto es por orden de María Teresa Montilla.
02:21Y después, me golpeaban con chorros de agua helada.
02:25Y me decían, esto es de parte de María Teresa Montilla.
02:31Y me colocaban electricidad.
02:33Me drogaban.
02:35Me insultaban día y noche.
02:37Yo comprendo tu dolor.
02:38Yo comprendo tu resentimiento, Valentina, pero te lo juro.
02:44Te juro que no fui yo la que ordenó que te hicieran todo eso.
02:47Te lo juro.
02:49Yo te quise como mi hermana.
02:54Yo confié en ti.
02:55Y tú me destruiste, María Teresa.
02:58¿Por qué?
02:59¿Por qué?
02:59Jamás, Valentina.
03:00Yo jamás hubiera sido capaz de hacerte algo así.
03:03Ni a ti, ni a nadie.
03:04Oye, entonces sí, si no fuiste tú, ¿por qué te mencionaban?
03:11¿Por qué?
03:11Para que me odiaras.
03:13Para que no te dieras cuenta quién estaba detrás de todo esto.
03:16Para que no descubrieras que había sido Isabela la que planeó todo esto en mi contra.
03:21Mentira.
03:22Mentira, ¿por qué?
03:23Isabela no tenía motivos para hacerme esto.
03:25Ella no tenía por qué sacarme del medio.
03:28A ella no le importaba a mi marido.
03:30En cambio, a ti sí, María Teresa, tú lo querías.
03:34Y al final, me lo quitaste.
03:36No, mentira, las cosas no fueron así.
03:39Yo los vi besándose.
03:41Yo los vi.
03:44Bueno, eso es verdad.
03:47Pero fue un momento de debilidad, Valentina.
03:50Y no pasó eso.
03:51Fue solamente un beso.
03:53Un beso en el cual Santos y yo luego nos arrepentimos.
03:56Y decidimos que íbamos a renunciar a este sentimiento.
04:00A ti.
04:01Para que tú fueras feliz junto a tu hijo.
04:05Yo me enamoré de Santos.
04:09Y logré conquistarlo.
04:12Yo me entregué a él.
04:14Pero todos mis sueños se acabaron cuando tú llegaste.
04:19Valentina.
04:20¿Y ahora quieres vivir la felicidad que me tocaba vivir a mí?
04:25No, María Teresa.
04:27Yo no te lo voy a permitir.
04:29Porque si yo no voy a ser feliz, tú tampoco lo serás.
04:33Porque primero, te mato, María Teresa.
04:36¡Yo te mato!
04:37He contratado un agente para que los elimine.
04:54Por eso, merezco una mejor compensación, ¿no te parece?
05:01Ven.
05:03Acércate.
05:04Bésame.
05:05Bésame.
05:08¿Y al Jimiru Guanita?
05:10De él me encargaré personalmente.
05:14Ahora solo quiero pensar en el placer que podrás proporcionarme.
05:18Y quiero que todas mis órdenes se cumplan al pie de la letra.
05:36Puedes irte.
05:37Así será, señor.
05:40Permiso.
05:41Dando órdenes, padrino.
05:46¿No te cansas de trabajar?
05:49Estaba dando orden de que revisen la casa de la tormenta y sus alrededores.
05:54No quiero llevarme la sorpresa de que haya por ahí algún peón o algún sirviente.
05:59Estás muy tenso.
06:04Deberías tomarte un trago.
06:07¿Quieres que te sirva uno?
06:12Padrino, no sabes la falta que me hacía una presencia como la tuya en esta casa.
06:17¿Te diste cuenta hoy cómo Edelmira Guerrero sacó las uñas?
06:20No le importó todo lo que yo he hecho.
06:23Además, estoy segura que esa relación que tiene con Tabuil
06:27la tiene solo para manipularlo a él en contra nuestra.
06:34¿Te parece?
06:35¿Sí?
06:36Sí, y no entiendo.
06:38¿Por qué le permitiste a ese juez adjudicarle las tierras de la tormenta a ella?
06:43Cuando siempre estas tierras han sido los Montilla.
06:46Yo debería ser la única heredera.
06:51La única heredera.
06:55Me gusta tu manera de pensar, Isabela.
06:58Eres la única que parece que sabe cómo son las cosas.
07:05Lástima que no sepas manejar el dinero.
07:08Lo botas a manos llenas cuando lo tienes.
07:16No sé manejar el dinero, pero podría aprender a ahorrar.
07:26Solo necesito un buen maestro.
07:31Ricardo, tú y yo nos parecemos demasiado.
07:36Nada ni nadie nos da bien.
07:38Pienso que hay demasiadas personas en este negocio.
07:51¿No crees?
07:52Cada socio es importante.
07:54Para mí hubiera sido muy complicado conseguir la tormenta
07:58sin la complicidad de Delmira y Simón.
08:01Claro que ya pronto no van a ser necesarias, entonces...
08:06¿Sabes?
08:11Padrino, tú siempre...
08:15Siempre me has gustado.
08:18Me encantan los hombres maduros.
08:22Son seguros.
08:24Saben lo que quieren.
08:26Y lo toman sin preguntar.
08:29¿Te gustan los hombres mayores?
08:31Como Manuel, que lo amaste tanto que lo asesinaste
08:37cuando ya no lo necesitabas.
08:43Ay, padrino, tienes razón.
08:46Es que a veces me siento forzado a motorlos.
08:50También como lo hice con mi tío Ernesto.
08:53Con él fallaste, Isabela.
08:55Ernesto, lo dejaste vivo.
09:02El veneno que le diste...
09:05no lo mató como tú creíste.
09:09¿Cómo?
09:09Escuchen todos, por favor.
09:24La señora Remedios de Camacho les agradece por esta vigilia
09:27y por las oraciones que eleven al cielo en favor de la salud de don Cipriano.
09:33Ella no los puede acompañar aunque quisiera,
09:36pero deben entender que necesita estar con su esposo.
09:38¿Y cómo sigue don Cipriano, doña Chepa?
09:41¿Es verdad que el comandante se nos muere?
09:44¿Y por qué me miran así?
09:46Todos estaban murmurando que ese plomazo en la barriga había sido mortal.
09:50Pues ojalá que Dios no te escuche, Alcira.
09:54Sí, es muy delicada la situación del compadre Cipriano.
09:58No se sabe qué pasará.
09:59Por eso debemos seguir elevando nuestras oraciones al cielo.
10:02Continúe, por favor, padre Damián.
10:05Dios te salve, María.
10:06El médico dice que no sabe si mi compadre va a pasar la noche.
10:19Esa bala le rompió las entrañas y ha perdido mucha sangre.
10:22Pero él es un hombre fuerte.
10:27Él es un hombre íntegro.
10:30Quizás nos haga Dios el milagrito.
10:33¿Un milagro?
10:35Para don Cipriano que ha sido tan pecador.
10:39Sí, pero es que todos tienen derecho al perdón de Dios.
10:43Pobres remedios.
10:44¿Quién le pudo haber hecho esto a Cipriano?
10:46Él, un hombre tan entero, tan joven, tan fuerte.
10:51¿Quién sería ese canalla que le disparó?
10:58Tenemos que largarnos de aquí ahora mismo.
11:00Nos hicieron un encargo.
11:02¿Un encargo?
11:03Sí.
11:04¿De qué se trata esta vez?
11:05Acabo de hablar con el juez de la ciudad.
11:08Y ese hombre nos prometió muchísimo dinero.
11:10Eso sí, tenemos que eliminar a Santos Torrealma y a María Teresa Montilla.
11:17¿Y esta vez sí nos pagan?
11:19Claro que sí.
11:20Están desesperados.
11:23Quieren eliminar a ese parte una buena vez.
11:26Y nos van a pagar muchísimo dinero.
11:28Puesto que el desgraciado de Cipriano ya no le sirve para nada.
11:33Ahora que está a punto de morir.
11:34Sí.
11:40Ay, me lloró, mi hijo.
11:49Ahora que veo la vida con más claridad,
11:53me doy cuenta de que he hecho cosas muy buenas.
11:58Pero la mejor de todas eres tú.
12:03Tú eres mi gran obra.
12:07Hice de ti el hombre que quería.
12:10Cosas buenas, papá.
12:14Yo más bien creo que usted se equivocó algunas veces.
12:18Pero yo, como su hijo mayor, voy a tratar de enmendar varios de sus errores.
12:24Hijo, no es el momento de reclamar, sino de escuchar.
12:31Lo reclamo, viejo.
12:32Soy sincero.
12:33Y también quiero decirle que yo siempre voy a estar agradecido por todo el amor que me dio.
12:41Ninguno en mi propia familia me entendió jamás.
12:48Pero algún día, cuando ya no esté, me van a dar la razón.
12:54Papá, no habla así como si se estuviera despidiendo, ¿sí?
12:57¿Por qué fuiste a la guerra, Miguelo?
13:02De vacaciones.
13:07¿O aprendiste a verle la cara a la muerte?
13:11Oh, oh.
13:13Mírame a los ojos.
13:16Mírame.
13:20¿No es en ellos la muerte?
13:23Papá, usted se va a recuperar.
13:26Su cuerpo está luchando para sobrevivir.
13:28Esta es una batalla que voy a perder.
13:34Yo sé muy bien lo que me espera y...
13:37Ya lo acepté.
13:40Acéptalo tú también.
13:47El veneno que le diste al desgraciado de Ernesto Montilla lo paralizó.
13:52Pero no lo mató.
13:55Por poco se salva cuando abrió los ojos.
13:58¿Qué es donde viene, papá?
14:00Don Ernesto resucitó.
14:02Abrió los ojos.
14:02¿Qué?
14:03Espera, María Teresa, espera.
14:04Espérate, yo me encargo.
14:08¿Me permites?
14:13Ricardo, ¿qué?
14:14¿Qué es lo que ocurre?
14:15Nada, María Teresa.
14:17No es nada.
14:18No, ¿cómo que nada?
14:19Papá abrió los ojos, ¿no?
14:22Sí, pero es solo un reflejo.
14:25Esas cosas suceden y es natural que la gente se alarme.
14:28Listo.
14:35Ahora, dejémoslo descansar en paz.
14:40La urna quedará cerrada y nadie deberá abrirla.
14:45Es mejor así, María Teresa.
14:51Afortunadamente, todos cayeron cuando dije que había sido un reflejo.
14:55En realidad, Ernesto Montilla abrió los ojos como un desesperado intento de auxilio.
15:01Quiere decir que no estaba muerto cuando estaba en el cajón.
15:09Estaba vivo, pero paralizado.
15:12¿Te imaginas la angustia que debió sentir cuando lo enterramos?
15:19Enterrado vivo.
15:20No podía ser otra cosa.
15:21Mi desgraciado compadre era un hombre demasiado fuerte y no quería morir.
15:32Aquí tienen sábanas y frazadas limpias, señora Natividad y Genoveva, para que se acomoden.
15:59En realidad, este no es un cuarto muy cómodo, pero aquí estarán seguras.
16:06Gracias, señora Bernarda, muchísimas gracias.
16:10Que Dios la bendiga.
16:12Qué tristeza.
16:14Yo nunca antes había dormido en otra parte que no fuera la tormenta.
16:18Y ahora estoy aquí, arrimada y viviendo de la caridad.
16:22Ay, ya deja de quejarte, Genoveva.
16:25Aquí por lo menos tenemos techo y comida.
16:28Además, yo espero que esta situación no sea por mucho tiempo.
16:32Valentina tiene que recapacitar.
16:33Yo confío en que ella va a regresar mucho más tranquila, señora Natividad.
16:39Yo no puedo moverme del lado de Arjimiro.
16:42Felipe fue a buscarla.
16:44Espero que la encuentre porque pronto amanecerá.
16:47Pero ese doctor no es de por aquí.
16:49¿Usted sí cree que pueda encontrar a Valentina?
16:52Bueno, es un médico que ha trabajado por aquí en la zona, Genoveva.
16:55Él fue el que encontró a Valentina y la llevó para la capital.
16:58Tanto que María Teresa hizo por Valentina.
17:02Tanto que se sacrificó por ella.
17:04¿Y todo para qué?
17:05Para terminar perseguida como un animal salvaje.
17:08Y todo por culpa de Valentina.
17:09Y usted perdóneme, señora Bernarda.
17:11La verdad es que Valentina regresó muy cambiada.
17:15Sí, lo sé.
17:16Ay, lo sé, señora Natividad.
17:19Lo lamento.
17:20Pero quiero que entiendan que mi hija Valentina ha vivido un infierno.
17:26Valentina es...
17:27Es una niña.
17:29Una niña adolorida, herida.
17:32Que le tocó crecer a la fuerza en medio de un gran dolor.
17:35Eso es verdad, señora.
17:37Yo misma he sido testigo de las lágrimas de María Teresa.
17:42De su dolor.
17:44Yo le aconsejé que se alejara del lado de Santos.
17:47Y mi muchachita sí lo hizo.
17:49Tanto que se casó con Enrique para alejarse del lado de Santos.
17:53Y no traicionar a Valentina.
17:55Sí.
17:57Pero ella está con él, Natividad.
18:00María Teresa y Santos están juntos.
18:03Y eso es lo que le duele verdaderamente a mi hija.
18:06María Teresa no sabía que Valentina estaba viva, señora.
18:10Lo sé.
18:11Yo lo sé.
18:13Yo no estoy culpando a María Teresa.
18:18Yo...
18:18Yo solo le pido a Dios
18:21que no permita que Valentina cometa una locura.
18:31Te aprovechaste de mí porque yo era una campesina ignorante.
18:34Y yo era una muchacha que venía de la ciudad con muchos conocimientos.
18:46Y es verdad lo que tú dices.
18:48Para mí hubiera sido muy fácil engañarte, pero no lo hice.
18:53Sí.
18:54Te aprovechaste.
18:55Lo hiciste.
18:56Tú me quitaste a Santos.
18:58No, no lo hice.
18:58Y sabes por qué, Valentina.
19:01Porque cuando llegué a este pueblo, tú me conquistaste con tu dulzura, con tu sencillez.
19:09Y es por eso que yo decidí renunciar al amor de Santos.
19:15Y lo hice por ti.
19:18Para que tú pudieras ser feliz con Santos y junto a tu hijo.
19:21Él era mi hombre.
19:24Yo lo sé.
19:25Yo lo sé.
19:27Tú lo amaste primero.
19:28Él fue tuyo primero.
19:29Y es por eso que yo decidí apartarme.
19:31Porque yo sé perder.
19:34Valentina, tú eras una muchacha...
19:36Buena, ingenua, sin nada de malicia.
19:41Y estoy segura que es por ello que esos canallas aprovecharon de ti para confundirte y para engañarte.
19:48Y te convirtieron en eso que eres ahora, en una muchacha confundida y llena de odio.
19:52Valentina, ¿por qué no terminas de bajar el arma, por favor?
19:57No.
19:58¿Qué es lo que vas a hacer?
20:01¿Vas a llevarnos a punta de escopeta hasta la alcaldía?
20:03¿Eso vas a hacer?
20:04No me acorran, Santos.
20:05No me acorran.
20:06No, no te estoy acorralando.
20:08Pero ya te dijimos mil veces que no tuvimos nada que ver con lo que te pasó.
20:11Y tú no quieres creer.
20:14Así que toma una decisión.
20:17Y mira si vas a disparar o no.
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