Los matachines de Baja California destacaron por su devoción y disciplina durante las celebraciones guadalupanas. Con vestimenta tradicional y una coordinación precisa, recorrieron varios kilómetros mientras ejecutaban sus danzas rituales, un esfuerzo que exige semanas de preparación física y espiritual.
La peregrinación concluyó en la catedral, donde un sacerdote los bendijo con agua bendita. Los integrantes del grupo se persignaron y accedieron al templo para participar en la misa, reafirmando su compromiso con la tradición y la fe.
¿Qué significado crees que tienen estas expresiones de fe para las nuevas generaciones?
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