miércoles, 6 de mayo de 2026

A SORBOS


   

A SORBOS

                                                                                               

Todo es siempre menos

JRJ

  
Extremó la prudencia verbal; no aventura palabras si no es en presencia de su diccionario.
 
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Afrontar sin amargura, sin gestos de abandono,  que lo que pensamos oculta lo que somos.
 
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Su cerebro contiene dos ideas; son tan opuestas que entre ellas cabe un sistema filosófico.
 
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Al florecer el día  rompe la quietud del reloj un aforismo. Sorbos cortos.
 
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Basta mirar la penumbra de alrededor para saber que no estoy.
 
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El puño cerrado de quien corta rosas.
 
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Una pobreza de hospitalidad irrefutable, capaz de ofrecer su vieja cama de faquir.
 
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El silencio y su fuerza de convicción. Sabe quién responde cuando nadie llama.
 
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El prudente convierte en coma cualquier punto final.

                                                                (Aforismos del libro OFICIO DE CALLAR)



 

martes, 5 de mayo de 2026

CUOTA COMPLETA

Biblioteca Liyuan
Li Xiaodong
Arquitectura Viva

 

 

CUOTA COMPLETA

 

   Con la cuota completa de palabras escritas, el quehacer lector quiso un día crear una biblioteca de libros innecesarios. En las cercanías de un bosque acondicionaron un extenso claro de arenisca y alzaron pilares, naves y cobertizos, cuya altura ofrecía amplias posibilidades de acomodo para las estanterías. Muchos años después, el cargamento de palabras inocuas quedó reunido. El autonombrado director abrió la puerta y dispuso exilio laboral frente a una ventana, donde no había mucho sol. En los días siguientes tocó el costado de las estanterías sin que los libros alineados preguntaran qué hacían, lejos de las pupilas, sin recibir entre murmullos la severidad de cualquier juicio. El silencio era una sensación única y distinta que concedía confianza a las ruinas de tinta de sus contenidos. Sobre la mugre del futuro, el ajuste perfecto en lo invisible era también una forma de loable memoria y permanencia.   

 Cuentos Diminutos




lunes, 4 de mayo de 2026

EL ARTE DE VIVIR LOS LUNES



EL ARTE DE VIVIR LOS LUNES                             

 

El arte de vivir los lunes

requiere cierta práctica y algo de teoría,

saber de estratagemas y confabulaciones

y adjetivar la prosa cotidiana

con una terca voluntad de estilo.

Incontables acechan

los peligros desde el primer café,

crecen cuando un olor

anuncia escuetamente la leche derramada,

se reproducen con duración de días laborables

y en guardia se mantienen,

tal   seguros precintos,

entre los pasajeros del tren crepuscular

que nos devuelve a casa,

al reclamo del lecho hospitalario.

El arte de vivir los lunes

sobrevive y se esconde

en vacuas reflexiones como ésta:

nada es eterno, salvo un lunes.

 

                      JOSÉ LUIS MORANTE

                      (De Población activa, 1994)



jueves, 30 de abril de 2026

HABITAR RESQUICIOS

Oficio de callar
José Luis Morante
Mahalta Editorial
Ciudad Real, 2026

 

LA VOZ INCIERTA

  
Abrazos lapidarios, roce cavando dudas y certezas bajo los pies.
 
*
 
Las sombras requieren interpretaciones imaginativas entre el bullicio de los monstruos silentes.
 
*
 
Coherencia; ningún pretexto de monotonía, soy el principio de nada.
 
*
 
En sus mejores momentos tenía mal carácter.
 
*
 
La rutina ama el desconcierto, sienta medio cuerpo en el bordillo del caos.
 
*
 
En la fase del balbuceo, el escribidor alza su enanismo sobre pedestales transparentes.
 
*
 
Los nómadas saben que los itinerarios por definir son la sala de espera del regreso.
 
*
 
El escritor a lomos del homenaje, más que a Don Quijote, recuerda a Sancho.
 
*
 
Conciencia de la edad; cada vez, en mi diccionario personal, tengo más acepciones sentimentales en desuso.
 
*
 
Tantear el camino exige habitar resquicios, ser moradores del extravío.
 
*
 
La inteligencia se siente un personaje de ficción a quien algunos sujetos excéntricos buscan, detrás de la piel arrugada del sentido común.
 
(Mínima selección de Oficio de callar)






miércoles, 29 de abril de 2026

NADAR EN SECO

La atracción del abismo
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana

 

NADAR EN SECO
 
El tiempo que no tuve nada en seco.
Su orfandad recolecta
el rastro delator de la raíz,
la herida de quien abre
los párpados del agua.
 
De cuando en cuando
muestra la superficie
una espesura
que presiente en silencio
la colisión del fondo.
 
Luego  el sudor
desdice la distancia;
impulsa más brazadas
hacia el barro salobre.
 
No dejo que el cansancio
me carcoma.
Sacudo el agua ausente.
En los brazos maltrechos
hay fragmentos de mí.
 
      (Inédito para la revista Turia)




martes, 28 de abril de 2026

RODOLFO SERRANO: HOTEL EN LAS AFUERAS

Rodolfo Serrano (Villamanta, Madrid, 1947)

  

DESDE EL PONIENTE

  
   Una luz amarilla y gastada alumbra la distancia entre la madurez y el camino de vuelta de la senectud. Es un recorrido vital que enseña a bajar la voz y moldea, en la esfera de todos los relojes, el instante gastado de un presente continuo. Ya no resulta necesaria la prisa. El ahora convierte su cronología en un lugar doméstico, una sala de estar con ventanas a la memoria y con tertulia sensitiva con el pasado. Lo vivido muda en constante página en reconstrucción, donde todo tiene la textura de lo contingente. Solo las cuestiones esenciales de cada ecuación diaria preservan las incógnitas sin resolver.
   La palabra poética se convierte en crónica vital. Mira, con los ojos casi cerrados, un futuro que se diluye lentamente, mientras sus pasos rezagados conducen a ninguna parte. Mañana es un horizonte especulativo, un tranquilo páramo mesetario ajeno al maquillaje ampuloso y grandilocuente de la celebración. El pensamiento secuencia su fluir apoyado en la lógica de lo real, en la percepción sensible que depara el juego de impresiones de lo cercano. Así que la poética se convierte en una invitación a la confidencia sobre los procesos vitales que conducen al escepticismo y la decepción, al umbral del olvido.
   Siempre que regreso al quehacer literario de Rodolfo Serrano (Villamanta, Madrid, 1947) el yo poemático muestra un cálido carácter confesional. El poema se convierte en un espejo privado que necesita ahondar en lo que permanece y en la validez de la experiencia. Los versos alumbran un espacio compartido, una senda llena de sensaciones que recorre los paisajes interiores de la naturaleza humana. La voz explora los rasgos del sujeto marcados en el tiempo e indaga en la identidad de quien sale a descubierta desde la meditación para acercarse a sí mismo.
   Abunda en el poemario Hotel en las afueras la soledad desnuda de quien hace recuento de algunos paraísos perdidos: el amor, la belleza, la pasión, el deseo o aquellas arquitecturas sentimentales que cobijaban sueños, ilusiones y esperanzas.  La voz de quien recapitula sobre la existencia como estela de adversidad y pérdida. Casi todo lo que tuvimos está detrás. El acontecer dibuja los relieves de un áspero mundo que muestra las cicatrices del trascurrir, mientras sobrevuela un aire denso, de melancolía y nostalgia. La felicidad parece una vivencia ajena, un reflejo fósil encerrado en resina. Como sugiere el título, se busca un refugio compartido, una trinchera a resguardo para suturar las heridas abiertas y proseguir ruta en el tablero de lo cotidiano, con la esperanza puesta en la evocación, aun cuando la memoria haya convertido en hábito la tristeza como ensimismada compañía. Toca vivir rebobinando fragmentos, siendo fiel en lo posible a los restos del naufragio.

(Fragmento del prólogo "Desde el poniente", perteneciente al libro 
Hotel en las afueras. Registro de viajeros de Rodolfo Serrano,
ediciones Lastura, 2026) 



lunes, 27 de abril de 2026

EL BIÓGRAFO DE BORGES

Poesía completa
Jorge Luis Borges
Editorial Alfaguara
Madrid, 2026

 

El biógrafo de Borges

 

   Con monolítico afán, labró durante una década una biografía de Jorge Luis Borges. Se encerró en la buhardilla, ahuyentó compromisos, propició un divorcio, y consultó la incontinencia escrita sobre el autor: ensayos, cuentos, poemarios, reseñas, tesis, reescrituras y panegíricos circunstanciales. Tras la enésima corrección de pruebas, se editó la obra. En las librerías aquella novedad tuvo una presencia discreta y su autor nunca más hurgó entre las trabajosas páginas de aquel libro. Nadie percibió la única errata, una azarosa paradoja. En el paréntesis vital confundió fechas. Anticipó la muerte en Ginebra ochenta y siete años antes del nacimiento en Buenos Aires. Un lapsus ligero que hubiera entusiasmado al mismo Borges.

(Del libro Fuera de guion, Lastura, 2024)