Identificable al instante por su estilo único de bombín, barba de chivo y chaleco, el clarinetista de Somerset Acker Bilk siempre será recordado por su atmosférico y evocador instrumental Stranger On The Shore. Bilk empezó a tocar el clarinete en 1948, mientras servía en el ejército británico en Egipto, y posteriormente se convirtió en una pieza clave del boom del jazz tradicional en Gran Bretaña, junto con Kenny Ball y Chris Barber. En 1954 se unió a The Ken Colyer Band, y dos años más tarde fundó su propio grupo, la Bristol Paramount Jazz Band, con la que consiguió un disco entre los diez primeros con Summer Set. En 1961, Bilk publicó Stranger On The Shore, en el que cambiaba de estilo al utilizar un acompañamiento de cuerda. Este disco le consagró, vendió más de un millón de copias y se convirtió en el primer sencillo de la historia en alcanzar el número uno simultáneamente en el Reino Unido y Estados Unidos. Siguieron muchos otros sencillos de éxito hasta que, en la década de 1960, la música pop tomó el relevo del jazz y el blues en cuanto a popularidad en las ondas. Bilk se esforzó por seguir destacando en la industria musical, adaptando su estilo a las necesidades de la nueva generación. En 2000 le diagnosticaron un cáncer de garganta y empezó a pintar para mantener su creatividad mientras no podía tocar su querido clarinete. Un año más tarde le concedieron la MBE, a la que siguieron un máster honorario en Artes por la Universidad de Bristol y dos premios a la trayectoria de la Worshipful Company of Musicians y los Parliamentary Jazz Awards. En 2014, a la edad de 85 años, Acker Bilk falleció tras una larga batalla contra el cáncer, con su esposa Jean a su lado.