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domingo, 10 de enero de 2016

Los amos de la noche (The Warriors)

 Hoy vamos con una de esas pelis que vi de crío y me causaron una honda impresión. Uno siempre tiene miedo de volver a verlas por si el paso del tiempo las ha desprovisto de todo encanto. Esta vez no ha sido así, The warriors se conserva bastante bien y mantiene su encanto casi intacto.



The warriors es uno de esos filmes de los años 70 cuya estética está totalmente pasada de moda pero sirven perfectamente para entender cómo fueron esas décadas pasadas. Tanto la indumentaria de los personajes como la forma de rodar es paradigmática de su época. The warriors es una adaptación de la historia clásica griega La Anábasis de Jenofonte al mundo de la bandas callejeras de los años 70. La verdad es que las bandas funcionan igual que las tribus que las tragedias griegas. Walter Hill adaptó esta historia al Nueva York de los años 70 y le quedó una historia de lo más entretenida. Los distintos territorios que deben de atravesar los guerreros se asemejan a los distintos reinos que los protagonistas de la historia griega debían cruzar para volver a casa. Los protagonistas son pandilleros: jóvenes, descarados, varoniles y horteras como sólo se pudo ser en los años 70. 

 El film plasma perfectamente esa identificación con el grupo que sienten los miembros de cada banda. Aunque ponga seriamente en peligro su integridad física se niegan a desprenderse de los chalecos que los identifican como miembros de la banda. Tanto los soldados griegos como los pandilleros son orgullosos y defienden su identidad y sus orígenes a toda costa. Incluso tienen fijación por ir dejando huella de su paso por cada territorio. Los patinadores, la banda de chicas, los jugadores de baseball, etc son como tribus de guerreros de la antigua Grecia y cada territorio es como una ciudad estado que deben atravesar nuestros protagonistas en su odisea a casa. Del Bronx a Coney Island en una noche atravesando los territorios de unas bandas que les consideran enemigos. Tampoco la policía se lo va a poner fácil. La peculiar odisea de estos pandilleros se nos hace épica por momentos y siempre resulta entretenida. 
Lo único que no acabó de encajar en todo el conjunto es el personaje de la chica, claramente metido con calzador y la verdad es que no aporta demasiado, al menos ella misma admite no saber qué hace allí. Busca una salida, un futuro que no parece tener en su barrio y busca salir de allí de cualquier manera.


 Walter Hill imprime un ritmo muy acertado al film su visión es muy agradable a pesar del paso del tiempo. The warriors es una película muy divertida.

P.D.: Se dice que Ridley Scott está preparando un remake, preparaos para lo peor.





viernes, 20 de junio de 2014

Pink Floyd: Echoes

No es la primera vez que Pink Floyd se asoma a este blog, ni será la última. Tampoco es la primera vez que recupero un tema incluido en el film Live at Pompeii de 1972.


En vez de rodar un concierto con público, Pink Floyd decidieron rodar un concierto con las gradas vacías. El lugar elegido fue el anfiteatro en ruinas de la ciudad de Pompeya. El hecho de la ausencia de público le confiere al concierto una atmósfera especial que en temas como Echoes le sienta realmente muy bien.

 El rodaje bajo la dirección de Adrian Maben fue un auténtico infierno. Montar un concierto en una ciudad en ruinas abandonada hace 2000 años no fue fácil.  A la complejidad de llevar todo el equipo hasta la ciudad destruida por el Vesubio hubo que añadir que no había suficiente potencia eléctrica por lo que la grabación se alargó debido a los continuos fallos de corriente. Para más inri parte de las tomas se perdieron y hubo que volver a rodar escenas en París. La falta de tomas enteras explica por qué en algunas canciones sólo aparece tocando un miembro del grupo como en One of these days en la que sólo se salvó la grabación del batería Mick Mason, mientras las grabaciones del resto del grupo se perdieron.

 Al montaje final Maben añadió planos del grupo caminando por las ruinas, barro, lava y multitud de mosaicos de Pompeya y el museo de Nápoles para dar cohesión al conjunto. Todo ello unido a la singularidad de las canciones de Pink Floyd configuraron una de las películas/conciertos más peculiares de la historia del rock.

martes, 31 de enero de 2012

George Harrison: Living In The Material World



 George Harrison  (1943-2001) fue considerado como el Beatle tranquilo y siempre estuvo en un segundo plano tras el tándem de compositores formado por John Lennon y Paul McCartney. Sin embargo, Harrison no era sólo el guitarrista de The Beatles, era también un gran compositor. Living in the material world es el homenaje en forma de documental que Martin Scorsese le brinda a Harrison.


El documental recorre toda la trayectoria musical y personal de Harrison desde que era un adolescente hasta su fallecimiento en el año 2001. Scorsese demuestra una admiración desmesurada cercana a la devoción religiosa hacia el personaje que retrata, No se me ocurre nada mejor que hacer un documental sobre alguien al que admiras. Scorsese transmite su admiración por el personaje y logra que el espectador se contagie sin remedio. Si el listado de grandes canciones compuestas o interpretadas por Harrison no es suficiente para convencerte, quizás sí te convenzan los testimonios de gente como Eric Clapton, Tom Petty, Ringo Starr, Paul McCartney o Phil Spector. Buena parte de los mejores músicos del siglo XX le rinden homenaje al beatle menos conocido.
El film es fascinante en su primera mitad, toda la época de los inicios de The Beatles: con los conciertos en Hamburgo, la Beatlemanía y la posterior evolución personal y artística me pareció simplemente genial. Imprescindible para cualquier amante de la música. Descubrimos cómo y porqué Harrison quedó tan prendado por la meditación y la religión hindú. Descubrimos sus contradicciones, siendo la mayor de todas su lucha por llevar una vida espiritual en un mundo tan material como el de la fama. A mí me encantaron las imágenes de Harrison y Lennon debatiendo en televisión sobre la meditación, las lecciones de sitar de Ravi Shankar o la dificultad de Ringo para adaptarse a los ritmos Hindúes. Una gozada para cualquier fan de The Beatles.

 La segunda parte del documental se me hizo algo menos interesante. Su carrera en solitario tiene momentos destacables como el lanzamiento de All things must past (el primer disco triple de la historia del pop, de 1970), el concierto por Bangladesh (el primer concierto benéfico de la historia), su estrecha colaboración con los Monty Phyton o el supergrupo Travelling Wilburys (con Bob Dylan, Jeff Lynne, Roy Orbison y Tom Petty). Por supuesto, veremos la historia detrás de algunas de sus canciones y cómo Eric Clapton le robó a su mujer (Pattie, la mujer que inspiró temazos como Something y Layla). A pesar de todas estas anécdotas, el documental decae bastante en su último tercio, Scorsese se centra en aspectos un tanto reiterativos sobre la buena persona que era y el buen rollo que generaba siempre a su alrededor Harrison. Tampoco me parece muy interesante el pasaje en el que se narra el ataque sufrido en su casa en 1999 (¿era necesario sacar una foto de cómo quedó el agresor?). No aburre, pero no atrapa como la primera parte.

La labor de buscar y seleccionar imágenes de archivo me parece que le ha quedado perfecta al amigo Scorsese. Por otro lado, los testimonios rodados expresamente para este documental se complementan perfectamente con las imágenes de archivo, un trabajo titánico que ha dado como resultado un documental muy recomendable.

Lo dicho, imprescindible para todo amante de la música de The Beatles o George Harrison en solitario o simplemente amante de la buena música. Si bien, su excesiva duración (208 minutos!!!) aconseja verlo en 2 partes (o más).

viernes, 13 de enero de 2012

Focus: Hocus Pocus

Focus fue un grupo de rock progresivo holandés que sólo tuvo un éxito a nivel mundial: Hocus Pocus. Un extraño tema instrumental que vale la pena recuperar. La fusión de rock de los primeros años setenta y los gorgoritos del alucinado cantante/teclista/flautista me siguen maravillando a día de hoy.

Quizás os suene el tema ya que fue usado por una conocida marca de ropa deportiva para un anuncio en 2010.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Marathon man (1976)


Hoy vamos a comentar otra película que me dejó impactado de crío y que he vuelto a ver recientemente. El impacto no ha sido el mismo tras casi 20 años pero sigue siendo un film recomendable: Marathon man.


En los años sesenta se produjo una interesante ruptura dentro del cine comercial, se produjo un cambio que se hizo evidente en la década siguiente. Los héroes ya no eran sólo tipos duros curtidos en mil batallas ni eran ya tan de una pieza. Los protagonistas evolucionaron hacia personas normales, de carne y hueso, metidas casi sin quererlo en unos líos horrorosos. Sólo así podemos explicarnos que un actor con el físico de Dustin Hoffman se convirtiera en una estrella. Hoffman era un gran actor pero no hubiera triunfado en los años 40 ó 50, su físico le hubiera impedido ser la estrella de ninguna película. Pero en los setenta Hoffman demostraba casi con cada película que era un gran actor a la hora de interpretar este tipo de personajes. No era un John Wayne o un Gary Cooper. Era un nuevo tipo de estrella.

En Marathon man Hoffman se mete en la piel de un joven universitario que corre maratones, sin comerlo ni sin beberlo se ve perseguido por unos hombres que le preguntan insistentemente: "¿Están a salvo?".
La interpretación de Hoffman es, como siempre en aquella época, memorable. Hoffman era un actor del método, es decir, para resultar creíble el actor debe experimentar física y psíquicamente las mismas sensaciones y emociones que el personajes. Lo que se llama meterse en la piel del personaje. No bastaba con decir el texto y simular sentir lo mismo que el personaje, había que ser el personaje durante el rodaje. Para las escenas de persecuciones del film Hoffman estuvo varios días sin dormir y su cansancio era real ya que corría por el set de rodaje para que su sudor y sus jadeos fueran reales. También puede que contribuyera a su desmejorado aspecto la época de fiestas nocturnas y excesos por la que estaba pasando el actor tras su divorcio.

Sin embargo, no olvidemos que en los setenta aún estaban en activo actores clásicos de la época dorada del cine. En concreto en Marathon man estaba Laurence Olivier interpretando al malo de la función, nada menos que un peligroso y sádico nazi fugado de la justicia (basado claramente en Josef Mengele). La interpretación de Olivier no puede ser más fría y contenida, nada de meterse en el personaje con una meticulosa preparación previa ni gestos exagerados. Olivier se limitaba a decir su texto con su habitual flema británica. Sin embargo, quedaba creíble y transmite una gran profundidad aunque estuviera pensando en el desayuno o en el ruido que hacía la cisterna del lavabo de su hotel. Su interpretación le valió un globo de oro.
El choque de estas dos formas de interpretar es evidente en Marathon man. Incluso se dice que Olivier en clara actitud paternalista llegó a recomendarle a Hoffman que se dejara de tanta preparación previa antes de rodar, bastaba con actuar.

 Marathon man es un film muy recomendable que ha envejecido bastante bien. Se hace ameno durante toda la larga presentación de personajes y en el último tercio se convierte en un thriller muy eficiente. La sabia mano de John Schlesinger logra que este film no se te olvide de por vida. Tal es la sensación de agobio y la angustia que provoca. Y no me refiero sólo a la famosa escena del interrogatorio. El ritmo y la tensión creciente del film son muy característicos de este buen cine de los años setenta. Desde luego, el buen hacer de actores como Roy Schenider o los citados Hoffman y Olivier le confiere un gran valor añadido.

Vale la pena recuperarla.






viernes, 13 de noviembre de 2009

Synth Britannia: documental de la BBC sobre los sintetizadores

Recientemente la BBC ha emitido un elaborado y casi exhaustivo documental sobre el impacto de los sintetizadores en la cultura de Gran Bretaña ( y por ende del resto del mundo). Gracias al documental (dividido en 10 partes) asistimos al nacimiento del techno de finales de los años 70 y al techno pop que triunfaba en los 80. Gente como Kraftwerk, Brian Eno, Walter Carlos, The human League, New order, Gary Numan, OMD o Depeche mode se pasea por el documental contando el nacimiento y auge de un estilo musical. No tiene desperdicio.



lunes, 31 de agosto de 2009

Roxy Music: Virginia Plain

Otro grupo mítico del glam inglés de los 70. Siempre que se habla de Roxy Music se destacan sus portadas con chicas ligeras de ropa y la figura del siempre elegante Bryan Ferry. Pero yo prefiero el otro Brian, Eno. El genial productor Brian Eno empezó su carrera como teclista y manipulador de sonidos en Roxy Music. Pero los demás miembros pronto se cansaron de sus experimentos sonoros y lo echaron por raro. Luego produjo discos para David Bowie (Heroes, Low, Outside), U2 (The Joshua tree, Achtung Baby, Zooropa, No line on the horizon) o Coldplay (Viva la vida). Phil Manzanera era el guitarrista y también acabó produciendo a grupos como Héroes del Silencio.







Letra:
Make me a deal and make it straight



All signed and sealed, I’ll take it



To Robert E. Lee



I’ll show itI hope and pray he don’t blow it ’cause



We’ve been around a long time just try try try tryin’ to



Make the big time…



Take me on a roller coaster



Take me for an airplane ride



Take me for a six days wonder but don’t you



Don’t you throw my pride aside besides



What’s real and make believeBaby Jane’s in Acapulco



We are flyin’ down to RioThrow me a line I’m sinking fast



Clutching at straws can’t make it



Havana sound we’re trying hard edge the hipster jiving



Last picture shows down the drive-in



You’re so sheer you’re so chicTeenage rebel of the week



Flavours of the mountain steamline



Midnight blue casino floorsDance the cha-cha through till sunrise



Open up exclusive doors oh wow!



Just like flamingos look the same



So me and you, just we two got to search for something new



Far beyond the pale horizon



Some place near the desert strand



Where my Studebaker takes me



That’s where I’ll make my stand but wait



Can’t you see that Holzer mane’



What’s her name



Virginia Plain







lunes, 17 de agosto de 2009

David Bowie: Moonage daydream

1972. Bowie estaba en la cima del mundo con su alter ego Ziggy Stardust y sus canciones sobre extraterrestes y jóvenes confusos sexualmente. Era el apogeo del Glam. Tremenda puesta en escena y tremendo solo de guitarra de Mick Ronson.

miércoles, 6 de mayo de 2009

EL FANTASMA DEL PARAÍSO (Phantom of the Paradise, 1974)

Yo tenía 9 años cuando descubrí esta película, la emitieron un domingo por la tarde en la 1, era otra época. No comprendí algunas cosas pero me fascinó de por vida. Su música, su argumento, sus maquillajes, sus trajes y sus personajes me cautivaron y creo que moriré siendo fan de esta bizarra película.


En 1974 Brian DePalma (Atrapado por su pasado, El precio del poder, La Dalia negra) era un joven director con ganas de dejar huella. Nada mejor que un musical que fusionara la historia de Fausto con El Fantasma de la Ópera dentro del marco de la música rock de los 70. Una combinación explosiva que dio como resultado uno de los musicales más psicodélicos de la historia.

¿De qué va? A un compositor le roban su música, le tienden una trampa y es enviado a la cárcel, se fuga y queda desfigurado en un accidente, iniciando así su particular venganza. Un argumento bastante bizarro que unido a los excesos típicos de la época nos da como resultado una película delirante y excesiva en todos los sentidos. Los setenta fueron así. Vivan los excesos.


DePalma aprovecha la trama para criticar ferozmente a las compañías discográficas, los artistas prefabricados, los fans, los mecenas, los derechos de autor, las drogas y la superficialidad del show business. No deja títere con cabeza dentro del negocio. Obviamente, en todo musical la música y la puesta en escena son fundamentales. En este caso la música de Paul Williams (actor y reconocido compositor de bandas sonoras y canciones para multitud de artistas como The Carpenters o los teleñecos (!!!), vaya currículum más raro) es realmente brillante. Las canciones van de la desolación más absoluta a la locura glam-rock propia de la época. Muchos números musicales son memorables, como el baile de Beef  (Life at last) o el número de la creación del hombre perfecto.

La dirección de DePalma es tan excesiva como lo era el cine de los años 70 . DePalma salta constantemente de la comedia al drama con toques de terror, sumergiendo al espectador en una espiral sin control que desemboca en la trágica escena final. Obviamente, la obsesión de DePalma con Hitchcock (al que siempre ha homenajeado/copiado) queda explícita en una escena de ducha a lo Psicosis. A mí se me quedaron grabadas en mi memoria varias escenas como la del accidente que desfigura a Winslow o cuando éste (ya transformado en el fantasma) observa bajo la lluvia a su amada retozando con el villano. Inolvidable momento.

La película pasó sin pena ni gloria cuando se estrenó, pero con los años ha sido redescubierta y se ha convertido en todo un film de culto estando considerado un clásico del musical de terror junto con The Rocky Horror Picture Show. Incluso se hacen periódicamente convenciones de fans en las que se habla sobre el film, se hacen conferencias con los actores y se interpretan los números musicales.

Si buscas algo distinto, ésta es tu película.
9


sábado, 4 de abril de 2009

CONTROL


Joy Division (1977-1980) fue uno de los grupos pioneros de la época post-punk y precursores del movimiento oscuro o gótico de primeros de los 80. Ian Curtis era su cantante y Control es la peli sobre su vida


Si no eres fan de Joy Division igual la historia de su líder no se te hace muy interesante, no sé. Yo soy fan desde crío y siempre me pareció interesante la vida, obra y milagros del grupo. Incluso soy seguidor incondicional del grupo que surgió de las cenizas de Joy Division: New Order

Anton Corbjin es un gran fotógrafo y director de vídeos musicales. Trabaja habitualmente con U2 y Depeche Mode. Si piensas en estos grupos, seguro que la imagen que te viene a la cabeza es una foto de Corbjin. Las portadas de discos como Joshua tree, Achtung baby o Violator son fotos suyas. Ahora se lanza a dirigir su primer largo, nada mejor que hacerlo sobre terrenos que domina: la fotografía en blanco y negro, el rock y su amigo Ian Curtis.


Basada en el libro que escribió la mujer de Ian, Deborah Curtis, la película trata su problemática existencia a la vez que es un fiel reflejo de la época. Arrancando en 1973 asistimos a la caída del Glam, el nacimiento de punk y el nacimiento del posterior movimiento siniestro. Ya se trató el tema en la película 24 Hour Party People sobre la movida de Manchester, pero Curtis sólo era un personaje secundario.

Corbjin consigue que la peli sea amena contándonos la historia del grupo, de Ian Cutis y de su mujer sin dejar que el ritmo decaiga. Las actuaciones en directo y una duración moderada son bazas a su favor. Corbjin ha conseguido no caer en la estética forzada del videoclip y sabe dirigir a actores, no sólo a cantantes. Pero aún así, los últimos minutos se pueden hacer algo duros incluso para los fans del grupo. La hermética personalidad de Ian Curtis se hace difícil de digerir.
Los actores están muy bien, los cuatro integrantes del grupo están perfectamente reflejados y el parecido físico es más que notable. Samantha Morton (Minority report, Código 46, Elizabeth: La edad de oro) está genial en su papel de atormentada y paciente esposa.


Recomendable sobretodo para fans del grupo y de la música de finales de los 70.
7,5