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lunes, 16 de enero de 2017

PASAJEROS (PASSENGERS)

Pasajeros es un blockbuster cuyo principal atractivo de cara al gran público es la presencia de Jennifer Lawrence y Chris Pratt. Ellos son las estrellas de este blockbuster romántico-espacial que parece escrito para su lucimiento.

domingo, 2 de enero de 2011

TRON: Legacy


El paso del tiempo es lo que tiene, que a veces nos hace creer que cualquier tiempo pasado fue mejor. Y no siempre es así.

Tron, la original de 1982, fue un film revolucionario por su estética que nos fascinó a todos de críos, pero que visto hoy día deja bastante que desear. Ha envejecido realmente mal. Si exceptuamos su premisa inicial, su trama no era nada del otro mundo ni tampoco el desarrollo del guión era nada digno de mención. Si quitamos las persecuciones de motos y la estética de videojuego, a Tron no la recordaría nadie. De hecho, en su día fue un fracaso comercial que hizo a la Disney desistir de proyectos de este tipo. Pero la crisis creativa actual nos puede llevar a considerar como obras maestras películas del pasado que no lo son, ni mucho menos. Tron no era la obra maestra del cyber-punk ni fue el peliculón que muchos nos quieren hacer ver. Tampoco su secuela, casi treinta años después, es nada del otro mundo.

Tron Legacy es un regreso al mundo mostrado en el original, no hay ideas nuevas ni grandes novedades, sólo hay más medios y más espectacularidad visual. La verdad es que el film es apabullante visualmente y los aficionados al film original se lo pasarán en grande encontrándose otra vez con los transportes y las carreras de motos de la original. Pero no disfrutarán con los nuevos elementos ya que no los hay. Tron: Legacy es una actualización del original pero no aporta nada nuevo. Es un intento digno por parte del director novato Joseph Kosinski, quien no marea ni confunde al espectador con un jugador de vídeo juegos. Al colega se le nota cierto buen hacer, pero el guión flojea y lastra bastante el film.
Las carreras de motos y las batallas con los discos siguen estando y son lo mejor del film pero no han sido capaces de desarrollar una trama que enganche al espectador. El guión es tan simple que creo que se puede resumir en 4 palabras: más de lo mismo. Un bueno joven e inexperto en busca de algo (su padre), una chica le ayuda y un malo se interpone en su camino. La verdad es que yo eché de menos un tratamiento de la trama algo más sofisticado. Todos los elementos clásicos los presentan al principio, dejando las explicaciones (entre aburridas e incoherentes) para el tramo medio del film, logrando que el espectador se pierda o se aburra esperando que vuelvan las carreras de motos. Cuando el empaque visual se pasa, sólo queda un pobre guión. Por cierto, la lucha con naves se parece demasiado a la de Star Wars (Sam, a la torreta!).

Me parece un lujo la participación de Jeff Bridges y Bruce Boxleitner repitiendo los papeles de la original, sin ellos la cosa hubiera perdido muchos enteros. Me gustó menos el intento de rejuvenecer digitalmente el rostro de Bridges para el personaje de CLU, me parece que no ha quedado del todo bien, se ve artificial e inexpresivo.
Creo que las caras de Garrett Hedlund y Olivia Wilde son reales, que no están hechas por ordenador, pero no puedo afirmarlo. El que está fatal es Michael Sheen (El desafío, Unthinkable), su personaje parece un imitador de David Bowie que se ha pasado con las pastillas, da grima.

Lo de contratar al dúo francés Daft Punk para realizar la banda sonora me parece todo un acierto, conocida es su pasión la música techno de los años 80. No han inventado nada pero lo d reciclar se les da bastante bien.

Lo dicho, un film que no aporta nada nuevo pero lo presenta en un envoltorio fascinante.
5

martes, 10 de agosto de 2010

Unthinkable



Mi colega Bilis (conocido también como Walter) me recomendó esta película. Me dijo que estuvo clavado al asiento durante todo su metraje, en tensión continua desde el principio hasta el final.
Me decidí a verla tan pronto como cayó en mis manos. Tras verla, no comparto enteramente el entusiasmo de Bilis pero sí es verdad que el film es un buen intento de thriller psicológico.

Frente a una amenaza terrorista unos agentes del FBi deberán interrogar a un sospecho para que les rebele el paradero de 3 bombas antes de que exploten. Con unos pocos actores, pocas localizaciones y un tema tan peliagudo y actual como es la lucha contra el terrorismo el director Gregor Jordan nos ofrece un efectivo ejercicio de suspense. Pero no logra ser un film realmente notable, le falta pulso narrativo, esta historia en manos de un director más hábil (Fincher, Nolan) hubiera sido el thriller del año.

El tema principal del film viene a ser la manida pregunta de “¿El fin justifica los medios?”. Bajo esta premisa el film va tejiendo una red de personajes en conflicto que, aun buscando los mismos fines, no estarán dispuestos a hacer las mismas cosas. Los límites de lo moralmente correcto se diluyen cuando entran en conflicto con la necesidad de salvar vidas. La tensión irá en aumento (cosa que se agradece) conforme el tiempo se agote. El hecho de que el espectador es consciente de que lo planteado por el film ha podido pasar en un pasado reciente o esté pasando ahora mismo no deja de ser un valor añadido.
Obviamente el guión toma prestadas ideas films como El silencio de los corderos, El expediente Anwar o Five fingers, evidenciando un poco su falta de originalidad. Por momentos, parece que la trama no da más de sí, que se ha agotado, necesitando de un giro para volver a atrapar al espectador. Su mérito reside básicamente en no aburrir y arrastrar al espectador a cierto estado de ansiedad hacia el final del film. No logra (al menos en mi caso) que nos comamos la uñas compulsivamente pero sí hace que pasemos un rato agradable y plantea unas preguntas más que interesantes.

El mejor personaje del film es el de Samuel L. Jackson, un actor que suele cumplir y aquí es el alma de la fiesta, por su parte Carrie-Anne Moss no lo hace mal (hay que ver lo mal que le quedan las faldas a esta señora). Por su parte Michael Sheen está bien como sospechoso de terrorismo, aunque nunca llegamos a creernos del todo que sea culpable (por lo que nos hace dudar) y nos siembra las mismas dudas que a la protagonista.

Poco más puedo contar, un film bastante mejor que otras estupideces que se estrenan en verano.

6

jueves, 5 de marzo de 2009

El desafío, Frost contra Nixon (Frost/Nixon)



La controvertida figura de Richard Milhouse Nixon (1913-1994) sigue generando películas. Como ya indiqué al hablar de W. no creo que George w. Bush genere tanta pasión dentro de 30 años (o eso espero).

Realmente la figura de Nixon es interesante, su mandato como presidente fue tan apasionante como la convulsa época con la que le tocó lidiar. También sus desafortunadas decisiones y sus maniobras ilegales contribuyeron a crear su leyenda negra. No olvidemos que ha sido el único presidente de los Estados Unidos en dimitir del cargo.


La película en cuestión se centra en la entrevista que el presentador británico David Frost realizó a Nixon tras su renuncia a la presidencia. La verdad es que aquí la película nos puede parecer falta de interés, muchos no conocerán a Nixon ni tendrán ganas de perder 2 horas viendo una película sobre los preparativos de una entrevista televisiva. Pero a mí me pareció un film interesante (siempre me han gustado las películas políticas y las reconstrucciones de épocas pasadas) y correcto. Sin más.

La figura del periodista Frost se nos muestra casi tan interesante como la del propio Nixon. Frost no era más que un presentador de segunda y esta entrevista podría ser su consagración como periodista serio o su funeral. Por momentos el film se enfoca como si de un combate de boxeo se tratara. Más que una entrevista, el encuentro entre ambos personajes se muestra como una lucha a muerte por demostrar quien es el más listo.


Yo pasé un buen rato, ya he dicho que este tipo de films me gustan, pero entiendo que a muchos espectadores les pueda aburrir algo. Se dan muchos datos sobre el controvertido mandato de Nixon (Corea, Mao, Vietnam, Watergate, las famosas cintas, etc) que por estas latitudes igual no conocemos suficientemente y (probablemente) a muchos no interesen ni lo más mínimo.

Volviendo a El desafío, la dirección de Ron Howard (Apollo 13, El código Da Vinci, Willow, Una mente maravillosa) es correcta pero no apasiona. Es de agradecer que no maree al espectador con saltos en el tiempo, ni voces en off, ni cambios de color. Sólo se permite unos pequeños insertos de declaraciones a modo de falso documental. Pero creo que le falta bastante ritmo en el montaje, a mí no me aburrió (estuvo a punto) pero algo más de dinamismo no le hubiera venido nada mal.


Lo mejor son las interpretaciones, sobretodo la del para mí denostado Frank Langella. Su interpretación / imitación de Nixon es simplemente perfecta. La escena de la llamada telefónica nocturna es escalofriante. Ya sabemos todos lo que les gusta a los de la Academia de Hollywood las interpretaciones de personajes históricos. También el galés Michael Sheen está muy bien, logra hacer crecer a su personaje hasta colocarse a la altura de su contrincante. Kevin Bacon y Sam Rockwell están bastante mejor de lo que viene siendo habitual en ellos. Rebecca Hall (El sueño de Casandra) sale mona.
Así pues, recomendable para aquellos que les interese la anécdota de la entrevista televisiva a Nixon. El resto, abstenerse.
6
Yo recomiendo para entender mejor El desafío visualizar primero otras películas mejores sobre el personaje:




Nixon (de Oliver Stone con Anthony Hopkins)
y
Todos los hombres del presidente (de Alan J. Pakula de 1976 con Robert Redford y Dustin Hoffman).




Por cierto, puestos a contar anécdotas sobre Nixon, mi anécdota favorita de Nixon es la inesperada visita que Elvis le hizo en la Casa Blanca en 1970. Elvis se presentó sin previo aviso y consiguió que le dejaran pasar hasta el despacho oval para regalarle a Nixon dos pistolas ( aunque está prohibido entrar con armas) y ofrecerse como agente secreto para luchar contra la drogadicción juvenil (iba drogado ese día, seguro).