
Año 1996, ciudad: Oviedo. Recuerdo que de aquella compartía piso yo en alquiler con otros tres compañeros, haciendo como que estudiábamos por la zona del Milán. Muchos y muy buenos conciertos vi durante esa época por allí. Algunos mitiquísimos. Como bien apuntaba mi amigo Alberto de Mieres el otro dia, fue el mismo año que pisaron Asturias por vez primera
THE DICTATORS, y el bolo dio comienzo
con "New York New York" / "Science gone too Far". Volvieron a Gijón en el 2003 y la semana pasada estuvieron en Avilés bajo el nombre de
MANITOBA, que
Shernoff diga lo que quiera, nosotros vimos otro pedazo concierto de estos fieras. Dieciseis años después, ligeros cambios en la formación y todos más viejos, pero el Rock´n´Roll sigue corriendo igual de rápido por las venas.
Quedó claro que nadie quería perderse esta segunda cita del ciclo "Garage Club Niemeyer",
si la primera con The Cynics fue todo un éxito lo de
MANITOBA desbordó todas las expectativas colgando minutos antes de las 23:00h el cartel de "Sold Out" en taquilla. No exagero si digo que fueron decenas de personas las que se quedaron a las puertas y con las ganas, muchas caras cabizbajas vimos dar la vuelta, pero claro, poniendo a 8 € la entrada y tratándose de un aforo limitado era cuando menos previsible, aunque no estemos acostumbrados a este tipo de situaciones por aquí. Una vez dentro, os podeis imaginar el ambiente, todo listo y preparado para recibir en cadena nuestra ración de "Greatest Hits", como así fue, arrancando con "The Savage Beat" la primera de las ovaciones que se sucederían a lo largo de la noche.

Y había público de todas las edades, en primera fila se codeaban chavales de quince años con otros más talluditos que podrían ser sus padres, algo que no pasó desapercibido para Handsome Dick Manitoba, de lo cual se alegró, que no dudó en bajarse del escenario para cantar rodeado del respetable. Un showman de pies a cabeza, muy comunicativo con la audiencia y perfectamente respaldado por una superbanda: otros dos Dictators: JP "Thunderbolt" (batería) y Ross "the Boss" (guitarra); más los fichajes de Dean Rispler (bajo) y Daniel Ray (guitarra), éste último acaparando buena parte de la atención por su pasado "Ramone". ¡Pues menuda juerga se montó! Las primeras filas se apretaban entre cerveza y sudor, con un ritmo imparable y a mayor velocidad conforme avanzaba el show. Con un sonido rápido, duro, potente, como mandan los cánones, descargaron una ristra de clásicos impepinables listos para echar la sala abajo, y todavía siguen preguntandonos "¿Quién salvará el Rock & Roll?" (risas). De sobra lo sabíamos después de escuchar "Avenue A", "Haircut and Attitude", "Slow Death" (The Flaming Groovies) y la versión de The Stooges, "Search & Destroy", ¡¡pero es que el final fue de escándalo!! Aún faltaba la referencia a su ciudad de origen, New York (New York!) y esa invitación de que nos quedáramos a su lado, justo antes del siempre certero puntapié ¡¡"Kick Of The Jam"!! (MC5)


Un derroche de intensidad y simpatía, como demostraron también a posteriori atendiendo uno por uno a los fans, fotografiándose y firmando, entre risas y aplausos, recibiendo nuestra admiración y respeto. Es muy probable que vuelvan con nuevo disco bajo el brazo cualquier otro dia, da igual que ahora sean MANITOBA en lugar de THE DICTATORS, no importa porque allí estaremos. La próxima espero que sea en una sala de mayor capacidad para que nadie quede sin verlos.