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domingo, 16 de septiembre de 2018

LA BRUJA (THE VVITCH, 2016)


Robert Eggers es un director al que habrá que seguirle la pista. En espera del estreno de su nueva propuesta para 2019, The Lighthouse, creo conveniente recuperar su prometedora opera prima: The witch. Eggers adaptó múltiples historias sobre brujas que circulan desde hace siglos por el folclore de Nueva Inglaterra. The witch no es una película de terror al uso, es una extraña pieza difícilmente clasificable. 

martes, 10 de julio de 2018

Hereditary


No nos engañemos. No está todo perdido en esto del cine de terror. Afortunadamente, algo se mueve lentamente bajo la superficie de forma casi imperceptible. Nunca es tarde si la dicha es buena.

sábado, 30 de septiembre de 2017

It


 It es ya todo un fenómeno no solamente del cine de terror sino también social. Esta nueva versión de It se ha convertido ya en la película de terror más taquillera de la historia. Solamente es superada por El exorcista si tenemos en cuenta la inflación desde 1973, pero es muy posible que en breve la acabe superando. Obviamente, It no le llega a El exorcista ni a la suela de los zapatos, estoy dispuesto a batirme en duelo con quien afirme lo contrario, pero no es un film exento de méritos.

martes, 30 de mayo de 2017

miércoles, 10 de agosto de 2016

Stranger things


 Stranger things  es la nueva propuesta del canal Netflix. Como ya viene siendo habitual, los estrenos de esta cadena (que estrena simultáneamente todos los episodios de una temporada) son más que recomendables. Tras la sensacional Jessica Jones, ahora Netflix nos ha vuelto a sorprender gratamente con Stranger things.

viernes, 13 de febrero de 2015

The babadook


 No nos dejemos llevar por las apariencias, Babadook va de una madre sola con un hijo con problemas que entra en contacto con un ente malvado que les hará la vida imposible pero no es una película de terror al uso. Es más, estamos una vez más en una casa grande con suelo de madera, ruidos nocturnos, puertas, sótanos, etc pero no estamos ante una película de terror convencional.

La debutante Jennifer Kent escribe y dirige esta película. Se nota que hay una mujer tras la cámara, creo que ya era hora que las mujeres aporten su propia visión al cine de terror. Su film se centra más en la madre que en el niño, lo que le da un refrescante enfoque al film. Es la madre la que tira de la película, un personaje que no ha superado una gran pérdida y que intenta rehacer su vida sin lograrlo. Una mujer real, de carne y hueso, que se esconde bajo las sábanas en vez de enfrentarse al peligro. No es una heroína al uso, es sólo una madre superada por el stress y frustración. No hay en este film una figura masculina que represente al héroe que viene a salvar a la desvalida damisela (algo que está ya muy visto) o algo mucho menos prosaico como ayudarla de las tareas domésticas.

 Al igual que en Tenemos que hablar de Kevin, Babadook viene a decirnos que no hay nada más terrorífico que la rutina diaria al cuidado de los hijos. Olvidaros de fantasmas y pariciones varias. No hay mayor maldición que las cargas familiares. El verdadero monstruo está dentro de nosotros mismos. Si perdemos el control es cuando ese monstruo interior se apodera de nosotros haciendo que cometamos las mayores locuras. El villano de Babadook es mucho más terrible que un fantasma o un ser de otra dimensión, está en nuestro interior nosotros  y no podemos acabar definitivamente con él. En ese aspecto me recordó a Intruders aunque con resultados bastante mejores.

  Más allá de los manidos sustos y efectos de sonido que tanto abundan en el cine de terror de los últimos 30 años, Babadook crea una insana atmósfera que se va haciendo asfixiante conforme avanza la trama.


 Me resultaron estimulantes ciertas referencias sexuales, algunas casi subliminales (la grieta en la pared tiene una forma peculiar) así como el original uso de las sombras. Me gustó mucho la expresionista imagen del villano, casi sacado de El gabinete del doctor Caligari. Como buena principiante, Kent rinde tributo a sus influencias. En este caso rinde homenaje al cine mudo de Tod Browning, Georges Méliès y el aragonés Segundo de Chomón.

 Sin embargo, pasada la hora de metraje Kent parece no saber hacia donde dirigirse y pasa a centrarse en lo directamente terrorífico. Deja de lado el terror psicológico para caer en cierto efectismo cercano al cine de James Wan (Saw, Insidious, El expediente Warren). La peli pierde algo de originalidad y fuelle pero el final vuelve a dignificar todo el conjunto.

 Debo destacar la genial pareja de esforzados actores que interpretan a la madre y el hijo. Essie Davis que plasma magistralmente la degradación psíquica y física de su personaje. Por su parte el niño Daniel Henshall compone uno de los niños más perturbadores del cine de terror desde El sexto sentido. La escena en el coche es estremecedora únicamente por su mirada.

Una interesante opera prima de terror.


5'5

lunes, 29 de diciembre de 2014

Tusk


La carrera de Kevin Smith no acaba de despegar. Ya hace 20 años que nos sorprendió con Clerks convirtiéndose en ese tipo gamberro que nos hizo reír en los 90 con films como Mall rats, Dogma o Persiguiendo a Amy. Pero el tiempo no pasa en balde y las gracietas de Bob y Jake el silencioso no han evolucionado hacia ningún sitio. Ya no procede ir de chico malo homenajeando a cada momento a Star wars y Stan Lee.

En los últimos años Kevin Smith ha seguido insistiendo en la comedia (Clerks 2, ¿Hacemos una porno?) a la vez que alternaba trabajos más serios como Red state. Puede que Tusk sea un giro hacia el cine de terror, pero la película es un gran despropósito.

Lo cierto es que el film empieza francamente bien, Smith sigue con sus típicos protagonistas bastante frikis y se nota quien está tras la cámara. Me gustaron los chistes macabros y las diferencias entre canadienses y estadounidenses. Todo muy Kevin Smith, todo en el habitual tono de comedia gamberra. Llegados a un momento la diversión se acaba abruptamente y nos encontramos ante un inclasificable film de psicópatas. Un duro despertar que me puso bastante nervioso, algo que no me ocurre fácilmente.

 Sin embargo, toda la tensión acumulada se va al traste debido a una trama simplemente ridícula. Está muy bien lo de intentar sorprender al espectador pero cuando la cosa no es verosímil se cae en lo ridículo. Eso es lo que ocurre con este film: tras una buena presentación y un excelente quiebro caemos en el absurdo.  Hemos visto muchos psicópatas en el cine y algunos mad doctors con aficiones realmente aberrantes pero lo del tipo de esta peli no tiene nombre. Smith mezcla demasiados géneros en su coctelera y el brebaje que le sale es totalmente indigesto.
No son Paquirrín y su última novia choni, son el niño de El sexto sentido con la hija de El Puma.

 Es cierto que la situación planteada es tan bizarra como terrible y no apta para todo tipo de sensibilidades, pero está francamente mal llevada y mal resuelta. No voy a comentar nada, me parece demasiado estúpida como para plasmarla en este blog, parece que destilo más respeto por mis lectores que Kevin Smith por sus espectadores. Sólo diré que si os gustan astracanadas como Basket caseThe human centipede es posible que le encontréis algo de interés a Tusk.  A mí me gusta el cine de terror, pero ver escenas sádicas en pantalla sin ningún motivo no me parece edificante ni me reconforta en absoluto. Pero, ¿tiene moraleja esta película? pues sí. Algo tan obvio como que está mal reírse de las desgracias ajenas. Algo que nunca habíamos visto.

 Por mucho que los actores estén bien (que lo están) si las situaciones son absurdas no hay nada que hacer. Por muy pirado que esté el psicópata de turno un acertado Michael Parks), por mucha pena que nos de su víctima (Justin Long), por muy guapa que salga Génesis Rodríguez o lo mucho que nos divierta el personaje de Haley Joel Osment (el niño de El sextro sentido convertido en un Paquirrín con pelo) el espectador está deseando que se acabe de una maldita vez esta pesadilla de película.


 El humor negro (negrísimo) del film pierde pronto su gracia y la película sufre un bajón terrible que Smith intenta disimular con la inclusión del personaje de Guy Lapointe, un peculiar detective interpretado por Johnny Depp. Depp no lo hace nada mal, suele bordar estos personajes tan gesticulantes e incluso resulta convincente con acento francés (recomiendo, ya dispuestos a perder el tiempo con esta peli, verla en versión original) pero su personaje no consigue mantener el interés del film. Kevin Smith no es Tarantino (ya le gustaría) y es incapaz de rellenar minutos y entretener al personal a base de homenajes y diálogos disparatados. Por momentos el espectador no sabe a qué atenerse ni si reír o llorar. Todo es tan bizarro y falto de gracia y/o sentido que no me extraña que Johnny Depp no aparezca acreditado en el film. Mejor que su nombre no se asocie con esta estupidez.

 Floja, no perdáis el tiempo con esta gilipollez. Sólo para los fans del cine de terror más bizarro (que los hay y seguro que les encanta la peli).

4

¿Y qué nos deparará la carera de Kevin Smith? Yo apuesto a que estará sacando secuelas de Clerks y de Bob el silencioso mientras pueda.

viernes, 29 de agosto de 2014

V/H/S


 Por mucho que nos pese, El proyecto de la bruja de Blair creó escuela y quince años después nos siguen llegando películas que explotan el filón de las falsas grabaciones de vídeo encontradas (found-footage). Esta tramposa premisa sigue sigue dando sus frutos en films recientes como Paranormal activity, Chronicle, Monstruoso o la que nos ocupa: V/H/S.

 V/H/S no aporta nada novedoso al subgénero de grabaciones encontrada pero lo lleva a un terreno que puede ser muy difrutable por los amantes al cine de terror. En sus diferentes historias seguimos teniendo movimientos de cámara mareantes y mucha confusión, pero también ganas de entretener y hacer pasar un mal rato a los aficionados al género. Que lo consigan ya es cosa de cada espectador, pero desde luego los responsables de cada uno de los episodios que forman esta película han puesto toda la carne en el asador. No faltan la sangre ni las vísceras ni las apariciones. Nada nuevo dentro del cine de terror pero presentado de forma distinta. Al estar cada uno de los episodios escrito y rodado por diferentes grupos de jóvenes cineastas amantes del cine de terror, el film tiene ganas de impactar al espectador y la suficiente mala baba como para satisfacer al público ávido de sangre y sustos. Los amantes del terror más clásico deberían abstenerse. Los movimientos de cámara pueden resultar muy molestos (cuando no mareantes).


 Por cierto, ¿no está muy pasado lo del VHS? Hace 15 años que el ya caduco DVD le desbancó del trono de los formatos audiovisuales. El film parece ser un homenaje a esas viejas cintas de vhs con las que muchos crecimos, hoy auténticas reliquias inservibles, esas grabaciones caseras y ese inevitable y molesto tracking. Supongo que dentro de unos años añoraremos los archivos digitales tipo .avi o .mkv.

 Los segmentos que forman el film son irregulares y el conjunto se resiente bastante, pero se deja ver.

4,5

jueves, 21 de agosto de 2014

Anarchy: La noche de las bestias (The Purge 2: Anarchy)



 Reconozco que la primera entrega no me acabó de convencer, partía de una buena idea pero su desarrollo dejaba mucho que desear. Por suerte, en esta segunda parte James DeMonaco ha enmendado buena parte de los errores y ha desarrollado las posibilidades de una premisa que da bastante juego. Los graves disturbios que están ocurriendo actualmente en Ferguson (Misuri) nos pueden llevar a pensar que quizás no estemos tan lejos de la singular premisa de esta saga.

 En esta segunda entrega nos encontramos a un grupo de personas que, por diferentes motivos, están fuera de sus casas en la noche de la purga. Al fin vemos todo aquello que en primera parte sólo se intuía. Asistimos al caos, la muerte y la destrucción inherentes a una noche en la que todo vale. El film se ve sin problemas e incluso atrapa sobremanera en su apasionante primera media hora. Luego tiene algunos altibajos cuando el film parece un refrito de Los guerreros de la noche (The warriors, 1979) y se convierte en un producto más previsible. Aún así sigue siendo un entretenimiento aceptable.
 Esta segunda parte se aleja de los cánones del cine de terror moderno de la original, hay menos sustos pero el ambiente de terror e inseguridad está mucho más logrado. Se profundiza en las conexiones entre el poder político y el económico que han llevado a esta feliz idea de una noche en la que el asesinato es legal. No faltan referencias a la cultura de la violencia y las armas instaurada en Estados Unidos ni a la lucha de clases, si bien están un tanto llevadas al extremo.


 No me acabó de convencer cierto personaje que parece sacado de un film de Chuck Norris o Charles Bronson, el típico justiciero en busca de venganza casualmente experto en todo tipo de armamento y técnicas de lucha. Le da un aire de peli de acción al uso en detrimento de la crítica social y el mal rollo. Por cierto, sigue habiendo máscaras molonas (y maquillajes propios del Joker de Nolan) que parece se van a convertir en la seña de identidad de la saga.

DeMonaco va más lejos en este film, lo que lo convierte en una propuesta superior y más entretenida que su predecesora.

5,5

lunes, 14 de julio de 2014

Santa sangre (1989)


 Como siempre que nos acercamos a un film del chileno Alejandro Jodorowsky, debemos hacerlo con las debidas precauciones. No estamos ante un film convencional ni apto para todo tipo de sensibilidades.

 Una vez puestos sobre aviso, Santa sangre tiene más de giallo (subgénero de terror italiano que triunfó especialmente en los años 70 y cuyo mayor exponente fue el director Darío Argento) que de surrealista ejercicio de agitación de conciencias.  Jodorosky filma el guión de Claudio Argento, hermano de Darío Argento y productor del film. La puesta en escena de algunos crímenes y los litros de sangre falsa la acercan al giallo. Aunque el guión no era suyo, Jodorowsky afirma que Santa sangre es una de sus películas favoritas ya que pudo dirigir a todos sus hijos (Adan, Teo y Axel) y ni siquiera se reservó un pequeño papel para sí mismo venciendo así su narcisismo (¿?).  Jodorowsky se las arregló para transformar esta historia ajena en algo propio. En Santa sangre sigue habiendo elementos que parecen sacados de su surrealista y catártica manera de entender el cine: amputados, enfermos mentales, enanos y cruedad extrema. Tampoco podemos obviar la influencia de films de Todd Browning como La parada de los monstruos (Freaks) o Garras humanas (The unknown).

 Fénix (nombre de ave mitológica con la capacidad de renacer de sus cenizas) es un joven que vive en un psiquiátrico viviendo como si fuera un pájaro. Vive encaramado a un árbol y se niega a comer comida cocinada, por el contrario prefiere comer un pez crudo. Fénix fantasea con ser un pájaro que sobrevuela la ciudad de México hasta llegar al circo en el que se crió y en que se originó todo el trauma que lo marcó de por vida.
 Fénix es el hijo de Orgo, un norteamericano lanzador de cuchillos que regenta un circo llamado Gringo y lleva un águila tatuada en el pecho. No pueden ser más obvias las referencias a la cultura yanqui. Por su parte, la madre (Concha) es la líder de una secta (La santa sangre) que venera a la santa Lirio, una joven colegiala que fue brutalmente violada y mutilada. Su templo se ubica en el lugar del martirio de la santa donde brotó un lago de sangre. Cuando el representante de la autoridad eclesiástica va al lugar de los hechos para comprobar in situ el culto, descubre que todo es falso. Este hecho nos rebela el tiránico carácter de la madre y su capacidad de influir en otras personas. Fénix ama a su madre pero debe aceptar que no está en su sano juicio y que su influencia no es positiva. Lo mismo se podría decir de su narcisista padre y su tendencia hacia las relaciones extra matrimoniales.

Fénix sufre la trágica experiencia en la que su madre (Concha) castra a su padre (Orgo), tras lo cual él la mutila salvajemente con sus cuchillos para acabar suicidándose. Por si fuera poco, Fénix también debe soportar la pérdida de Alma, su amor platónico, una niña sordo muda que parece ser la única que le comprende. Normal que tales experiencias marquen para siempre la psique del muchacho.

  Fénix se sobrepone a su trauma proyectando sus deseos y frustraciones, lo que le lleva a crear una realidad a su medida. Las múltiples interpretaciones de las relaciones paterno filiales son evidentes: un padre irresponsable y adúltero que tatúa a su hijo su mismo tatuaje en el pecho para convertirlo en un hombre a su imagen y semejanza (por cierto, se dice que Jodorwsky tatuó realmente a su hijo ese tatuaje en el pecho). Por otro lado Fénix se viste en un momento dado como su padre y también lanza cuchillos como él, aceptando esa parte de sí mismo.

 Sin embargo, quien domina en su mente es la madre, una madre castradora (nunca mejor dicho) y brutal que obliga a su hijo a eliminar todo atisbo de deseo sexual eliminando los objetos de deseo. Para ella, el sexo es un catalizador de tragedias. Tras el trauma su madre le necesita y juntos se complementan (otra constante del cine de Jodorowsky), juntos forman una persona completa bajo el control de su madre.

 La madre es la representación de todo la malo (odio, ira, egoísmo, dominación), mientras Alma es la representación de todo lo bueno (bondad, amor, vida). Esas representaciones de lo bueno y lo malo se proyecta sobre las mujeres, por lo que Fénix parece tener una ambigua relación con ellas. Por un lado le atraen, pero por otro lado su madre le obliga a matarlas con sus manos ya que ella no puede hacerlo. El padre (Orgo) acaba triunfando finalmente al lograr que su hijo se transforme en él (incluso se viste como él en una escena). Sólo al final, en la mente de Fénix se volverá a restablecer un equilibrio cuando acepte la influencia de Alma (lo positivo) eliminando para siempre de su mente la figura de su madre.

 Si os ha parecido una trama bizarra y truculenta, no puedo culparos. Ya os he dicho que no es una cinta para todo tipo de estómagos. Lamentablemente, el ritmo decae bastante cuando el film se convierte en una mera sucesión de asesinatos. Llegados a ese punto, sabemos lo que va a acabar pasando con los personajes, por suerte, la cosa retoma el interés hacia el final con algún giro realmente notable y una puesta en escena simple pero efectiva.

 Como hemos apuntado otras veces, Jodorowsky es un director interesante por la simbología de sus películas pero técnicamente muy pobre. Se le nota poco versado en el ritmo cinematográfico y el estilo narrativo. Su cine adolece de esa falta de calidad tras la cámara (él mismo reconoce que no es buen director ) y sus nulas nociones sobre el montaje. Si bien no ha aportado nada notable técnicamente hablando al cine, su influencia ha sido decisiva en directores posteriores como Nicolas Winding Refn y su Sólo Dios perdona ( film que bebe directamente de Santa sangre en más de un aspecto). También se puede ver cierta influencia en Enemy, en todas estas películas la figura de la madre es representada como un elemento represor de la psique del hijo.

Por cierto, me gustó mucho la banda sonora de Simon Boswell, una bizarra combinación de folclore y música de film de terror.
 Resumiendo, Santa sangre es un inclasificable cruce entre pelicula de terror psicológico y pesadilla surrealista.

miércoles, 2 de julio de 2014

El carnaval de las almas (The carnival of souls, 1962)



Hay películas de las que uno ha leído o ha oído hablar en muchas ocasiones y que nunca había tenido oportunidad de ver. Cuando, al fin, te pones a ello (gracias a las nuevas tecnologías) te puedes llevar una decepción enorme o descubrir una joya. Nunca se sabe, cada persona es un mundo, pero yo recomiendo encarecidamente el intento.

El carnaval de las almas es un film de terror de 1962, la única película que dirigió el también actor Herk Harvey, tal fue el fracaso de su opera prima que nunca más volvió a dirigir. El carnaval de las almas se basa muy libremente en un relato corto de Lucille Fletcher, que también se adaptó en un episodio de The twilight zone llamado el Autoestopista. En el relato una joven es acosada por un autoestopista.
La película se inicia con un accidente automovilístico en el que el coche en el que viajan tres amigas cae a un río desde un puente. Tras varias horas bajo el agua, sólo una de ellas sale del río misteriosamente ilesa.Tras el accidente la protagonista deja atrás toda su vida anterior y no parece querer relacionarse con nadie. Aparentemente nada ha cambiado pero ya nada será igual. Consigue trabajo como organista en una iglesia de otra ciudad, pero no tiene fe, para ella sólo es un trabajo. De camino a su nueva ciudad de residencia queda extrañamente fascinada por un antiguo parque de atracciones y empieza a experimentar unas aterradoras visiones. La figura de un misterioso hombre (interpretado por el director) parece perseguirla allá donde va.
Obviamente, ni su nueva casera ni su interesado vecino ni un doctor comparten sus visiones. En un momento dado ocurre algo aún más insólito y perturbador: nadie parece verla ni oírla. Como si se hubiera vuelto invisible o hubiera desaparecido, nadie se percata de su existencia. Es como si las barreras entre el mundo de los vivos y el de los muertos se volvieran cada vez más difusas. Es como si los muertos la reclamaran para sí, como si desearan que volviera al lugar del que pertenece.
Poco a poco el film se va convirtiendo en una auténtica pesadilla para el espectador, principalmente esto se debe a la molesta música de órgano de Gene Moore. La música confiere al film un halo de pesadilla que no se logra en base a efectos especiales ni grandes decorados. El desasosiego de la protagonista se contagia al espectador, que por un lado desea resolver el enigma y por otro lado desea que cese de una maldita vez la molesta música del dicho órgano. 
 Por cierto, el uso de la música pocas veces me ha parecido tan enervante mientras que nunca un maquillaje tan barato ha resultado tan efectivo.
El film fue un fracaso en su día pero con el tiempo se convirtió en toda una película de culto del género de terror. Es todo un clásico en la noche de Halloween de las televisiones americanas. El espectador moderno puede encontrarla tremendamente agobiante y/o aburrida a pesar de sus escasos 78 minutos. Tiene aciertos innegables y se adelantó varias décadas a su tiempo pero vista hoy día su ritmo lento y su música son bastante irritantes. Supongo que ése era el objetivo.No podemos juzgar un film así con los ojos del siglo XXI, los múltiples hallazgos de este film nacen de su escasez de medios y de la originalidad de su propuesta. Las fantasmagóricas apariciones se parecen mucho a las que podemos ver en films recientes como El sexto sentido o Insidious (por citar sólo dos ejemplos). También la influencia de las escenas de la protagonista perseguida por los extraños seres del parque de atracciones es un referente para La noche de los muertos vivientes de George A. Romero. La innovadora idea de un protagonista que no sabe o no acepta su destino ha sido desarrollada posteriormente en films como El sexto sentido o La escalera de Jacob.
 Incluso David Lynch le debe bastante a esta película en el plano visual y temático en films como Cabeza borradora (esos sonidos, esos planos en blanco y negro), Carretera perdida (la dualidad y la segunda oportunidad) o Mulholland Drive (la chica que sufre un accidente de coche y vive una realidad paralela).

Obviamente, este film no nos va a producir hoy ningún escalofrío ni terror, más bien será una experiencia irritante. No nos va a quitar el sueño pero hay que reconocerle su mérito. 

lunes, 30 de junio de 2014

EL HOMBRE CON RAYOS X EN LOS OJOS (X,1963)


En los años 50 y 60 el mundo no era tan cínico como hoy. La ciencia ficción era bastante más ingenua y los efectos especiales bastante cochambrosos. Desde luego, los avances técnicos desde entonces han sido asombrosos pero ciertos films nos siguen causando una honda impresión. Yo descubrí esta película de niño cuando al emitieron (creo) un Sábado por la mañana en el programa Pista libre.

Una peli sobre un científico que se obsesiona por sus experimentos sobre la visión humana y decide experimentar sobre sí mismo no deja de ser el clásico argumento del científico loco de los años 50. En esa época el terror se basaba en científicos locos, invasiones alienígenas y/o comunistas (La invasión de los ultracuerpos es un claro ejemplo).


Lo que más me impactó del film es cómo el personaje del doctor (interpretado por el siempre eficiente Ray Milland) se va obsesionando cada vez más con sus experimentos hasta llegar a arriesgar todo lo que realmente importa (amor, amigos, trabajo). Lo que inicalmente puede resultar divertido (ver a la gente desnuda) o útil (diagnosticar enfermedades) se irá convirtiendo en una maldición conforme pasa el tiempo y los poderes aumentan. El doctor se verá inmerso en una peligrosa espiral que le conducirá a la perdición.

La dirección de Roger Corman (mago de la serie B) no es perfecta, ni mucho menos, pero consigue crear una terrible sensación de desasosiego en el espectador. Sensación que aumenta gracias a la misteriosa música y los baratos efectos especiales.

El film me dejó un regusto amargo y me impactó mucho (yo era sólo un niño), la escena final es simplemente demoledora: el peso de los pecados cometidos (soberbia e ira principalmente) cae sobre el protagonista en forma de terrible revelación divina. Nada peor que caer en manos de una congregación fundamentalista cristiana cuando estás en tu peor momento.
 Otras escenas que se quedan grabadas pueden ser las de la actuación en la feria o la de la fiesta en la que el protagonista ve a los invitados desnudos. Obviamente la censura de la época no permitió que el espectador compartiera tal visión.

Un film muy interesante que vale la pena descubrir.

8

jueves, 13 de marzo de 2014

The walking dead, decepción en serie


Reconozco que cogí esta serie desde el principio y la he seguido prácticamente al día. Sin embargo, en mi humilde opinión, ya no vale la pena perder el tiempo con The walking dead.  Con todo el torrente de series de factura intachable y gran calidad que hay hoy en día, hay que dejar hueco para otras propuestas.

La serie empezó bien, la adaptación del cómic de Robert Kirkman contaba con el propio fundador y venía de la mano de un valor seguro como Frank Daranbont (La niebla). Sin embargo, las expectativas se han convertido en decepción. Vayamos por temporadas. La primera temporada tuvo un arranque fantástico, por fin veíamos una serie sobre zombies, una temática no habitual dentro de las series televisivas. La carga de sangre y violencia la convertían en la serie ideal para todo aficionado al cine de zombies y el terror en general.  por cierto, siempre me chocó que no tuvieran tapujos al mostrar casquerías varias, cabezas explotando o desmembramientos, mientras se mostraban terriblemente pudorosos en cuanto a sexo y desnudos. La clasificación para mayores de 18 años ya la tienes asegurada, un poco de sexo no hubiera restado audiencia. Tal y como se ha demostrado con otras series recientes como Spartacus, Boardwalk empire o Juego de Tronos, el tono adulto le sienta muy bien a la televisión moderna. Sin embargo, Kirkman ha decidido rebajar el tono en general de su serie respecto del cómic. Sigue habiendo mucha violencia explícita pero no hay rastro de sexo.
 Los cinco primeros capítulos fueron  espectaculares (ese final del primer episodio con Rick atrapado en un tanque rodeado de caminantes fue brutal) pero el sexto fue un final de temporada decepcionante. Todos quisimos creer que era un paso en falso y que no sería la tónica habitual en el futuro. Nos equivocamos.
La segunda temporada fue la de la granja de Hershel. Tuvo un buen arranque con unas hordas de caminantes por la carretera pero la desaparición de Sophia y su búsqueda fue una trama que se estiró demasiado. Siete episodios buscando a la niña por todo el estado y luego resulta que la tenían en sus narices. Fue un final impactante para la mitad de la temporada pero evidenció que las cosas se estaban estirando demasiado. Lo mismo ocurrió con el culebrón de Shane y el embarazo de la mujer de Rick. Al igual que los personajes, la serie se acomodó demasiado en un mundo sin piedad.  Al menos, el final de la temporada fue bastante digno.

La tercera temporada fue la de la cárcel y la que más evidenció las diferencias con el cómic. El grupo de Rick se asentó en una prisión que hubo que vaciar de peligros previamente. Sin embargo, el gran villano de la serie estaba por llegar. El gobernador de la serie difiere (para mal) de el del cómic. Todo el tono de la serie fue muy descafeinado. Michonne es un personaje que mola (hay que ver cómo corta cabezas esta moza), pero su enemistad con El Gobernador tiene un origen muy distinto. En el cómic, Michonne es torturada y violada salvajemente por el Gobernador, posteriormente ella se vengará torturando y mutilando a su agresor (concretamente, le saca un ojo para acto seguido seccionarle un brazo y el pene). Tampoco hemos de olvidar que El Gobernador le corta una mano a Rick. Nada de ello ha aparecido en la serie. No es que yo sea un sádico ni que disfrute viendo o leyendo tales hechos, pero…la verdad es que mola mucho más la crueldad del cómic que la ñoñería de la serie. Si en los libros de George. R. Martin se amputa un miembro a un personaje, ten por seguro que tal hecho aparecerá en la serie Juego de Tronos, tal cosa no ocurre en Walking dead. Si partes un buen material, no lo eches por tierra continuamente, leñe. El final de la temporada fue, realmente, un decepcionante paso en falso.

 En la cuarta temporada, la decepción es la tónica general. Episodios enteros en los que la trama no avanza. Se sacaron de la manga lo de la epidemia y un par de episodios (totalmente prescindibles) dedicados exclusivamente al Gobernador. Puro relleno. Es ahí cuando pensé seriamente por primera vez en dejar de ver la serie, pero decidí darle una última oportunidad. Las variaciones sobre el original me siguen defraudando cada vez más. En su segunda mitad es cuando la cosa ya ha sido realmente lamentablemente.  El grupo se ha dispersado y es hora de episodios dedicados en exclusividad a los personajes por separado. Muchos episodios se hacen aburridos y uno se siente engañado. La gota que ha calmado el vaso ha sido el episodio dedicado a Daryl y Beth. Aburrido y ñoño como un episodio de Violetta. Diálogos sonrojantes que no interesan a nadie y, lo que es peor, no llevan a ningún sitio. Al final el grupo se reúne, como ya todos suponíamos, pero dejan la acción en suspense para la siguiente temporada de una manera bastante chapucera (sólo así se me ocurre sacarse de la manga los recuerdos de Rick en los que vuelve a aparecer el bueno de Hershel con la única intención de rellenar minutos sin llegar a ningún sitio).

 La fórmula se ha agotado y mi paciencia también. Yo me paso a True detective.

martes, 12 de noviembre de 2013

Byzantium

 Dentro de la filmografía del director irlandés Neil Jordan podemos encontrar títulos más que recomendables como En compañía de Lobos (1984), Juego de lágrimas (1992), Entrevista con el vampiro (1994), Michael Collins (1996), El fin del romance (1999) o El buen ladrón (2002). En los últimos años su carrera ha pasado injustamente inadvertida y podría parecer que el talento de Jordan se había diluido o simplemente no era capaz de encontrar un proyecto a su medida. Afortunadamente, Byzantium nos devuelve al mejor Jordan, ése que sabe mezclar drama con cine de género.

 Los vampiros, como seres inmortales que son, vuelven a aparecerse por las pantallas de cine (cosa de la que me alegro). No todas las aproximaciones al mito de los vampiros van a ser tan estúpidas como la saga Crepúsculo. Byzantium es la mejor película sobre vampiros desde Déjame entrar. Jordan retoma el mito vampírico y lo adapta a los tiempos actuales sin perder un ápice de romanticismo.


 Las protagonistas son dos mujeres vampiro que debe vivir en un mundo machista que no sólo las ha maltratado como vampiros sino también como mujeres. Este enfoque feminista me resultó muy refrescante, no lo había visto nunca en un film sobre vampiros. Las mujeres vampiro siempre eran pérfidas arpías sedientas de sangre, desprovistas de todo sentimiento (valga como ejemplo Las novias de Drácula, film que Jordan homenajea mediante su emisión en un televisor). Aquí los dos personajes femeninos (Gemma Artenton y Saoirse Ronan) son unas inadaptadas en ambos mundos, forzadas a ocultarse eternamente.
Son dos mujeres fugitivas en un mundo de hombres (vampiros o no) cuyas debilidades siguen siendo el motor del mundo. Unas debilidades que el personaje de Gemma Artenton ha decidido aprovechar como medio de vida. Mientras tanto su hija adolescente (por toda la eternidad, menudo suplicio) debe aprender a vivir con los terribles recuerdos de su pasado mientras desea salir de la marginación en la lleva siglos inmersa. Interesante argumento.


Jordan demuestra que sabe rodar y dirigir actores, dotando al film de un ritmo adecuado aunque no perfecto. El film se puede hacer algo lento y confuso hacia el principio y sólo al final todo el rompecabezas empieza a encajar. Para ello Jordan se sirve de continuos flasbacks que nos van contando el origen de las protagonistas. Jordan no abusa de los efectos especiales y se centra en las interpretaciones y en los dilemas morales de los personajes, nada de vampiros volando ni inverosímiles peleas.

El reparto está bien, de Saoirse Ronan (Expiación) ya sabíamos que era una gran actriz pero la gran revelación del film es la bella Gemma Artenton (El Príncipe de Persia, Quantum of Solace, Furia de titanes) quien sorprende gratamente en este film. Las dos están muy bien y junto con el buen hacer en la dirección de Jordan dotan al film de la credibilidad que esta historia necesitaba. El único problema (pequeño) es que Caleb Landry Jones (Antiviral) puede quedar encasillado en personajes de adolescente enfermo, debe cambiar pronto de registro, difícil lo tiene con esa pinta.

Una feminista película de vampiros.

6,5


jueves, 12 de septiembre de 2013

Tú eres el siguiente (You're next)


 El subgénero de familias acosadas en una casa por un asesino o asesinos implacables sigue dando buenos resultados. Desde la genial Perros de paja a la decepcionante La purga, no son pocas las películas que han explotado esta premisa. Por suerte para nosotros, se van produciendo pequeños avances y vueltas de tuerca a un tipo de cine de terror al que tampoco podemos pedirle demasiado. Tras Cabin in the Woods, You’re next me ha parecido uno de los mejores intentos de renovar el género de terror de los últimos años.

El director  Adam Wingard (VHS) sabe perfectamente a lo que juega, se conoce las reglas del juego y sabe que es lo que el público espera. También es consciente del cansancio que producen los manidos sustos y los viejos trucos de siempre. Por todo ello ha decidido afrontar de forma algo distinta esta película de terror. Ni la presentación de personajes ni el desarrollo de la trama son los convencionales, cosa que es de agradecer, pero aún me gustó más cómo consigue crear tensión en el espectador sin apenas mostrar nada. En la parte inicial del film, Wingard deja a la imaginación del espectador el trabajo sucio, decide no mostrar qué o quién se oculta tras una puerta. Siempre es más aterrador aquéllo que no se ve, el insuperable miedo a la oscuridad, a lo desconocido. Punto para Wingard. Obviamente, utiliza los efectos de sonido para crear tensión y sabe colocar los sustos cuando el espectador menos se lo espera.


 Tras una más que correcta ambientación, el film pierde algo de interés cuando empieza el ataque de los villanos, por cierto: lo de las máscaras no es nada novedoso y parece calcado de Los extraños (quizás su referente más obvio) pero sigue siendo efectivo. El film pasa de la tensión psicológica al slasher (un psicópata masacrando uno a uno a varios personajes de las formas más crueles posibles).  Sin embargo, Wingard consigue que en los 96 minutos que dura su film no caiga nunca en la rutina ni en la mera sucesión de asesinatos sangrientos. Le salvan de la quema ciertos giros de guión que hacen al film todavía más perverso y disfrutable para los amantes del género. Otro punto para Wingard. Lamentablemente, toda la tensión creada en el principio se va diluyendo conforme va avanzando la masacre y el film acaba siendo casi una parodia de sí mismo (ese final desentona bastante en mi opinión).

Hay que destacar que la chica del film no se limita a gritar y a correr mostrando sus encantos. La heroína del film (interpretada eficientemente por Sharni Vinston) podría ser la improbable hija de Rambo y la teniente Ripley: es una chica de armas tomar dispuesta a poner en serios problemas a los acosadores. No resulta demasiado creíble pero por una vez está bien que la prota plante cara a los villanos. Los personajes masculinos no son nada heroicos ni valientes, todo lo contrario. Otro punto a favor del film, otro molde que se hace pedazos. También cae hecho añicos algún otro estereotipo que no voy a desvelar y que dejo que disfrutéis descubriéndolo por vosotros mismos.


En resumen, un insano ejercicio de estilo que encantará a los amantes del género.

5,5

viernes, 23 de agosto de 2013

El expediente Warren (The conjuring)



 Parece que para muchos James Wan es la gran esperanza del cine de terror. Tras Saw (que generó una terrible saga) e Insidious nos llega ahora El expediente Warren.

Sinceramente, no creo que Wan sea el salvador de este género. Visto lo visto, yo diría que es un un hábil reciclador y poco más. Expediente Warren en una eficiente cinta de casas encantadas, posesiones y exorcismos como hemos visto cientos. Hay que reconocer que James Wan hace muy buen uso de los recursos de siempre: puertas que se golpean, cortinas que se mueven, pasillos oscuros, escaleras tenebrosas, sótanos amenazantes, etc, pero lo hace con estilo. Obviamente su film bebe de muchas otras obras anteriores como El exorcista, El ente, Al final de la escalera, El sexto sentido e incluso Los pájaros. James Wan no inventa nada, más bien se dedica a copiar descaradamente, pero sabe sacar sacar partido a los tópicos del género. Tópicos que este film demuestra que siguen funcionando, sobretodo entre los más jóvenes que probablemente no hayan visto las películas antes mencionadas. Ellos son los que más la disfrutarán.

 James Wan consigue meter el miedo en el cuerpo del espectador usando elementos tan manidos como los juegos infantiles, muñecas o la escena de la caja de música. Escenas bien llevadas a cabo, casi de forma académica, que recuerdan a los clásicos y que triunfan al conseguir que el espectador no aparte la mirada ni un segundo de la pantalla. Wan acierta de pleno mientras se ajusta a los cánones del cine clásico de terror y consigue mantener la tensión en el espectador durante buena parte de su metraje, algo que es muy de agradecer hoy en día. Lamentablemente, al final del film le puede su lado más efectista y decide mostrar más de lo que debiera y abusa un poquito de los efectos especiales y de la espectacularidad.

Reconozco que el film tiene a su favor las interpretaciones de Ver Farmiga y la olvidad Lili Taylor. Ambas actrices me resultaron convincentes. También las hijas de la familia acosada me precieron verosímiles. Patrick Wilson me resultó algo inexpresivo (la verdad es que el tipo no tiene muchos registros).

Lo que no me gustó es que promocionen esta película como basada en una historia real. Por ahí no paso, no creo que sea relevante para la calidad del film, pero sí creo que es una mala treta para condicionar al espectador. No me creo que los hechos aquí narrados estén basados en hechos reales. El film se basa en los casos que unos estudiosos de lo paranormal (o vividores) dicen haber vivido, pero de ahí a que tales hechos sean verdad va un trecho. Quizás yo sea demasiado escéptico o demasiado mayor para creer en fantasmas, pero esta película es sólo un film de terror más, no tiene nada de verídico.

 Resumiendo, Expediente Warren consigue meter el miedo en el cuerpo del espectador a base de los manidos trucos de siempre. Lo cual no es original pero no deja de tener cierto mérito.

5


jueves, 18 de julio de 2013

La noche de las bestias (The Purge)


 En un futuro cercano todo crimen cometido durante una noche al año, conocida como La purga, quedará impune. Ni la policía ni las ambulancias estarán disponibles bajo ningún concepto.

 Obviamente, los ajustes de cuentas y las venganzas se levan a cabo en esta noche en la que todo vale y a nadie se le pedirán responsabilidades de ningún tipo. Tal medida fue tomada para erradicar la violencia de la sociedad durante el resto del año, siendo esta noche una válvula de escape y un gran negocio. ya sabemos que el miedo es un gran multiplicador del consumo. Aquéllos que tienen el suficiente dinero se dedican a invertir en seguridad para evitar problemas en La purga y los que no tienen dinero ni manera de protegerse son presas fáciles. Buena premisa no exenta de múltiples interpretaciones.

 Lamentablemente, una vez más tenemos que hablar de un film de terror que se queda en una interesante premisa mal desarrollada. The purge (¿Quién ha sido el insensato que ha titulado la película como La noche de las bestias?) sigue la estela de films como Paranormal Activity, Insidious o Sinister. Nada nuevo ni especialmente efectivo. Me aterra mucho más que la premisa del film se convierta en realidad que todo lo que sucede en la cinta. Tal y como va la cosa, no me extrañaría que algo así llegara a ocurrir en el país de las barras y estrellas. El aumento del uso de armas de fuego, el creciente presupuesto en seguridad, los vigilantes callejeros, la pérdida de libertades para ganar seguridad, etc son temas que no se desarrollan debidamente en el film. Son un simple pretexto para enmarcar un desarrollo no demasiado original. Una pena.
 Parece que los guionistas sólo pretenden asustar al público con los manidos sustos de siempre y no quieren que éste piense. Ya sabemos que nunca es conveniente analizar un film pero en este hay varios puntos que me hicieron saltar todas las alarmas mientras lo estaba viendo: ¿Por qué llevan máscaras los malos si en esa noche está todo permitido y nadie les va a acusar de nada? Entiendo que las máscaras son un recurso para dar temor al espectador, pero en el contexto de la película tiene poco sentido. ¿Por qué tanto empeño en atrapar a una persona en concreto cuando hay miles iguales en cualquier ciudad? ¿Por qué la familia protagonista es tan buena gente que no hay quien se lo crea? Los buenos lo son de una pieza, dudan pero finalmente eligen el camino correcto y asumen sus consecuencias. No me lo acabo de creer.

Puestos a pensar este film me recordó a la estupenda Perros de paja del gran Sam Peckimpah (en la que la persecución y acoso a una familia está mucho mejor presentada) e incluso a la reciente Los extraños o La habitación del pánico. Demasiadas referencias.


James DeMonaco pierde la oportunidad de hacer un film de terror con algo más de miga que lo habitual y se decanta por el lado fácil y los sustos previsibles. Al menos, el film se hace ameno y se pasa en un suspiro, lo cual siempre es buena señal.

En cuanto a los actores, parece que Ethan Hawke le ha cogido el gusto a estos films de terror tras Sinister. Tanto Hawke como Lena Heady (Juego de tronos, Dredd) están correctitos, sin más.
 Lo dicho, para pasar el rato y olvidar rápidamente.

4

jueves, 6 de junio de 2013

Stoker



El día en el que India Stoker cumple 18 años fallece su padre con el que estaba muy unida. En el funeral recibe la visita de un hermano de su padre cuya existencia era desconocida por India.


Hablemos claro. El coreano Park Chan-wook (Oldboy, Sympathy for lady vengeance, Thrist) nos ofrece una vez más un film insano y perverso. Quizás su historia no sea novedosa, pero sí lo es (y mucho) la forma de contarla. Park Chan-wook ofrece un espectáculo visual fascinante y aterrador. Su exquisita forma de rodar convierte a Stoker en un disfrute para el paladar cinéfilo de quien os escribe.

Park Chan-wook  despliega un manierismo visual, dando más importancia al cómo que al qué. Puede que a muchos el film no les acabe de llegar o la historia no les parezca demasiado interesante, pero a mí me gustó mucho la forma de narrar de Park Chan-wook . Ya poco se puede innovar en cuanto a historias de iniciación y secretos de familia (algo que ya exploraron los clásicos griegos hace 29 siglos). Pero Park consigue que esta historia de telefilme de segunda se transforme en un colosal trabajo de perversión y auto-consciencia.
  Park Chan-wook elabora un complejo simbolismo muy presente en todo el metraje. Cada objeto, cada color, cada leve sonido tiene su significado. En especial, los objetos no son sólo objetos, son símbolos. Sólo voy a citar unos pocos. El cinturón representaría el instinto cazador, el paraguas sería la necesidad de protección y los zapatos simbolizan el paso del tiempo. Todo este complejo simbolismo le da al film una inusitada riqueza de matices
 Chan-wook transforma momentos intrascendentes en auténticas pesadillas (la bajada al sótano es aterradora). Para todo ello se vale de una impecable fotografía, un innovador montaje y la música de Clint Mansell.  Me fascinó la escena del piano a cuatro manos entre India y su tío Charlie interpretando el Dueto de Philip Glass. Hemos visto muchas escenas de este tipo pero aquí se le da un giro más de tuerca, Chan-wook va más allá y nos ofrece una escena llena de emotividad y sensualidad rodada de forma intachable, inolvidable.

 Dentro de la filmografía de su autor, Stoker emparenta más con Thrist que con Lady Vengeance u  Oldboy, el tratamiento de la violencia es mucho más sosegado, no se recrea en lo desagradable físicamente sino en lo moralmente reprobable. Me gusta el giro en el cine de este autor. Stoker me recordó también a 2 hermanas de su compatriota Kim Ji-woon en cuanto a la enrarecida atmósfera familiar y las tensas relaciones entre los miembros de la misma. 
 Es en el apartado interpretativo donde se encontraba a priori el punto más flojo del film. La joven Mia Wasikowska  está francamente bien, a mí me conquistó desde el primer momento. Su complejo personaje lleno de matices y secretos está muy bien desarrollado. No sé si decir lo mismo de la madre interpretada por Nicole Kidman. La Kidman ha echado por la borda su carrera con tanto bótox y tanta silicona, ha perdido credibilidad y expresividad. A pesar de su cara de plástico, se esfuerza por dar una interpretación digna y creo que consigue salvar los muebles. El tercer pilar del film es Mathew Goode, un actor que no me gusta, me parece excesivamente blandito. Ya era el peor en Watchmen y aquí, sorprendentemente, está correcto. Su falta de expresividad y su porte hierático quedan bastante bien a su ambiguo personaje. Quien nos lo iba a decir.

En resumen, Stoker es un cuento macabro sobre el descubrimiento y aceptación de nuestra propia naturaleza, todo ello envuelto en un impecable ejercicio de estilo. Un film destinado a ser de culto. 




martes, 4 de junio de 2013

La invasión de los ladrones de cuerpos (Invasion of the Body Snatchers, 1956)


 Ya he hablado otras veces de algunas películas que me impresionaron cuando las vi de niño. De El fantasma del Paraíso y El hombre con rayos X en los ojos ya dimos buena cuenta, hoy toca recordar la profunda sensación de miedo que me provocó el visionado de La invasión de los ladrones de cuerpos.

 Pongámonos en situación: Tras la Segunda Guerra Mundial el mundo quedó dividido en dos bloques separados por el telón de acero: el comunista (liderado por la URSS) y el capitalista (liderado por los EEUU). Ambas potencias nunca llegaron a enfrentarse directamente, las batallas se libraban en países satélites cuyos bandos eran financiados (e incluso ayudados directamente) por estas dos grandes potencias. Era lo que se llamó La guerra fría. No había un enfrentamiento directo entre ambos bloques, pero el riesgo era real. El desarrollo de las armas nucleares y la posibilidad de enviarlas a largas distancias no hizo más que aumentar el temor a una guerra nuclear.
 En ambos bandos se creó una paranoica búsqueda de espías y colaboradores del otro bando. No sólo hubo purgas en el bando comunista, en Estados Unidos (supuesta tierra de la libertad) se inició una caza de brujas contra todo simpatizante o colaborador con el comunismo. Se creó la famosa Comisión de actividades anti americanas (promovida por el Senador por Wisconsin Joseph McCarthy) y cientos de personas fueron investigadas y acusadas de espiar y colaborar con los comunistas. El caso fue especialmente sangrante en Hollywood, decenas de profesionales del cine fueron perseguidos y apartados de sus trabajos, entrando en las famosas listas negras. Cualquiera era susceptible de ser denunciado y cualquiera podía denunciarte, incluso tu propia familia.

En este entorno es en el que se publicó la novela Los ladrones de cuerpos de Jack Finney. Un años después aparecía la primera versión cinematográfica de la novela: La invasión de los ladrones de cuerpos, todo un clásico del cine de ciencia ficción dirigido por el siempre excelente Don Siegel (quien posteriormente se haría famoso por su Harry, El sucio protagonizado por Clint Eastwood, quien reconoce que casi todo lo que sabe de dirigir lo aprendió de Siegel).


 El film nos sitúa en la América rural años 50: grandes casas con porches, jardines y amplios coches. Todo parece perfecto en un idílico pueblo americano. Pero poco a poco empiezan a ocurrir extraños sucesos: Enfermos impacientes por ver a un doctor que días después dicen estar bien, personas que afirman que parientes suyos han cambiado, negocios que cierran por falta de clientes, etc. Parece una cosa de psiquiatría. Algo sólo explicable por una histeria colectiva  o una plaga de neurosis quizás provocada por el miedo a una guerra nuclear. La amenaza del film no tiene forma propiamente dicha, sino que adopta la forma de los vecinos del pueblo. Poco a poco los habitantes del pueblo irán cayendo uno a uno bajo las redes de la amenaza. Mientras duermen son sustituidos por otros seres idénticos a los originales, pero sin sentimientos, que salen de unas extrañas vainas gigantes.

 Casualmente, los invasores se parecen mucho a los comunistas: no consumen y parecen no tener sentimientos ni anhelos. Son muertos en vida. El film explota sabiamente esa teoría de que el miedo es mucho más terrorífico cuando no se ve o cuando lo provoca algo cercano. Cuando nuestra familia y nuestros vecinos son la amenaza da mucho más miedo que cuando son marcianos verdes. Quizás el origen de la amenaza sea extraterrestre pero el espectador la siente muy real, ya que los propios parientes forman parte de ella. El film crea perfectamente esa sensación de paranoia que se apodera de los personajes principales. ¿Existe algo más aterrador que ser traicionado por tus seres queridos? A mí me sobrecogió la escena en la que la pareja protagonista intenta huir andando entre sus vecinos disimulando sus emociones. Me gustó mucho cómo está resuelta la escena, el simple hecho de un perro que se escapa de su dueña da al traste con su intento de fuga.

En apenas 80 minutos Siegel narra con ritmo perfecto esta historia de ciencia ficción y terror en la que no sobra ninguna escena ni echamos de menos nada. El paulatino aislamiento del protagonista y la sensación de persecución están muy logrados, haciendo de este film un clásico imprescindible de la ciencia ficción. No debemos olvidar que estamos ante un film de serie B de los años 50, pero sigue siendo totalmente vigente como lo demuestran los 3 remakes/secuelas (hasta la fecha) que ha generado. De todos ellos el único destacable el de los años 70 con Donald Sutherland y dirigido por Philip Kaufman.

 Una gran película de ciencia ficción y terror.

viernes, 3 de mayo de 2013

The lords of Salem



 Qué queréis que os diga, Rob Zombie me gusta más como rockero que como director.  Su fascinación por lo macabro casi se podría decir que raya en lo obsesivo. El tipo le echa ganas y tanto su música como su cine parten de lugares comunes ( monstruos, satanismo, gore, sexo, etc) pero su formula acaba resultando repetitiva.

El problema del Zombie director es que su cine me parece siempre un refrito de obras anteriores. No basta con mezclar las referencias a los clásicos del terror con ríos de sangre descontrolados y personajes extremos. Su cine es conscientemente sacrílego y trangresor, lo que lo hace muy poco aconsejable para el público mainstream. Sabe remover estómagos, sin duda, pero no le veo capaz de crear ese clásico del terror moderno que parece pretender crear. Mucho homenaje y mucha sangre pero poca originalidad. Ya su primera película La casa de los 1.000 cadáveres me pareció un refrito de La matanza de Texas dirigido por un tipo hasta las cejas de ácido. La cosa mejoró algo con su secuela Los renegados del diablo, pero sus remakes de Halloween son sólo eso, remakes.


Ahora Rob Zombie ataca de nuevo con The Lords of Salem, un refrito descarado de La semilla del diablo (Rosemary's baby), el clásico de Roman Polanski. Por mucho que Zombie introduzca elementos satánicos bastante más explícitos (y evidentes) como la chica cabalgando sobre una cabra, su film es un remake encubierto y manchado de sangre de la mítica cinta de Polanski. Así de claro. Pero lo que realmente hacía notable al film de Polanski era que el espectador nunca estaba seguro de lo que estaba pasando, no había ninguna prueba de los paranormal, todo son indicios y sospechas pero no hay ninguna certeza. Todo podría ocurrir en la mente de la protagonista (o no). Polanski evitaba todo elemento de la iconografía satánica  En el film de Zombie no hay tal sutileza ni existe duda ninguna, Zombie juega con todos lo elementos tradicionalmente asociados al satanismo y la brujería, sólo deja fuera la imagen de las bruja volando en una escoba. No es capaz de crear un universo propio, sólo se recrea en lo ya conocido, evidenciando su falta de verdadero talento.

 No sólo de la obra maestra de polanski bebe Rob Zombie, los planos de pasillos recuerdan inevitablemente a El resplandor de Kubrick. Y es que Polanski y Kubrick son palabras mayores. Dudo mucho que dentro de 30 años nadie hable del cine de Rob Zombie, aunque nunca se sabe. Hay mucho aficionado al gore suelto por la red.


Pero la cosa no queda ahí, el film tiene una primera hora bastante tediosa, le cuesta arrancar demasiado. Zombie se eterniza con una presentación de personajes que es bastante clásica sólo alterada por algún susto a lo Insidious o Sinister. Es en un última media hora cuando Zombie nos introduce de lleno en su particular universo de terror mostrando todo su imaginario sobre brujería y satanismo. Ni siquiera en eso me pareció original. El film es en su parte final un complejo ritual sangriento a base de provocadoras imágenes surrealistas propias del mejor Jodorowsky. Lástima que esta herética orgía de sangre llegué demasiado tarde y el espectador esté deseando que la cosa acabe cuando antes. Esperar una hora para ver este bizarro videoclip me parece excesivo.


Del reparto, cabe destacar que Rob Zombie sigue la estela de Tim Burton (otro amante de los monstruos y las chicas guapas) y se empeña en sacar en todas sus películas a su esposa, Sheri Moon Zombie. Sheri está mejor que otras veces pero sigue sin ser una actriz creíble. La chica es mona y entendemos que le guste a Zombie, pero como actriz se le dan mejor los gritos que los diálogos.

 Supongo que esta peli hace 15 años me hubiera impactado, pero ahora me ha dejado indiferente. Rob Zombie sigue atascado en sus influencias sin ser capaz de convertirse en un verdadero creador.
Fallida, una vez más.
4,5