martes, 14 de enero de 2020
El faro (The lighthouse)
lunes, 24 de diciembre de 2018
AQUAMAN
Si me dan a elegir, lo tengo claro: prefiero Marvel frente a DC. Es algo que me ocurre desde niño. Siempre me han atraído más las historias de Marvel, me parecen más humanas y cercanas. Siempre me pareció que era más fácil identificarse con Peter Parker que con Superman. Han pasado más de 30 años desde que leí mi primer cómic y mis preferencias siguen estando claras ahora que ambas editoriales se han lanzado a la conquista del cine.
viernes, 20 de febrero de 2015
El gran hotel Budapest
Wes Anderson es ese director que se cree muy original y muy gracioso pero que yo hace tiempo que no le veo la gracia. Sus primeras películas tenían un pase gracias a que su humor absurdo me resultaba novedoso pero de eso hace ya 15 años. En este tiempo su cine ha evolucionado hacia lo estúpido (aún más si cabe) y a mí me ha dejado de hacer gracia.
Cierto es que estamos ante un film preciosista: los maquillajes, los peinados, los decorados, los vestuarios, la fotografía, los encuadres o la dirección artística son simplemente asombrosos. Se puede decir que la excelente música de Alexandre Desplat es lo que da da algo de unidad a este crisol de situaciones absurdas, siendo lo más recomendable del film. Lástima que el guión no conectara con el espectador que escribe estas líneas. No me reí en ningún momento, como mucho esbocé alguna sonrisa esporádica, nada del otro mundo. ¿La película pretende ser un homenaje al cine de otras épocas o pretende reírse del espectador? Yo me inclino más por lo segundo. No entré en este peculiar universo de Wes Anderson.
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| Típico del cine de Wes Anderson: mucho envoltorio para unos personajes que no dicen nada. |
Ya no sé si Wes Anderson se ríe de sus personajes o de sus espectadores. Todo es tan naif y artificioso en esta película (por no llamarle chorrada) que me resultó exasperante. Pasada la media hora perdí el hilo y me empecé a aburrir sobremanera. Lo malo es que la cosa ya no remonta. Tiene algún gag (por llamarlo de alguna manera) curioso y algún momento en el que parece que la cosa se pone interesante, pero es un espejismo. Los aciertos son tan pocos y tan dispersos que no hay sensación de unidad ni de querer ir a ningún sitio. Esta película es un sinsentido tras otro, un quiero ser diferente y no puedo. Qué bonita y ensoñadora visión de la Europa de entreguerras y qué aburrida.
Como agravante cabe señalar que estamos ante uno de los repartos más espectaculares de los últimos años. Lamentablemente, muchos actores se dedican a sobreactuar bajo toneladas de maquillaje. Un reparto estelar que incluye nombres de la talla de Adrien Brody, Bill Murray, Edward Norton, Harvey Keitel, Jeff Goldblum, Jude Law, Léa Seydoux, Mathieu Amalric, Ralph Fiennes, Saoirse Ronan, Tilda Swinton, Tom Wilkinson, o Willem Dafoe. Todos ellos totalmente desaprovechado en un guión coral que no permite el lucimiento de casi ninguno de ellos. Especialmente sangrante me pareció el caso de Tilda Swinton, quien corre el peligro de caer en la auto parodia constante.
Una película diferente, sí, pero totalmente absurda.
4,5
P.d.: sería realmente un crimen que esta broma de dudoso gusto ganara el Oscar a mejor película. Es muy probable que sí gane cualquiera de las otras categorías técnicas a las que opta ya que todo el apartado técnico está sobresaliente.
jueves, 18 de septiembre de 2014
Corazón salvaje (Wild at heart, 1990)
Tras tocar el cielo con Terciopelo azul, David Lynch se embarcó en la elaboración de Twin Peaks. Monty Montgomery, amigo de Lynch y productor de Twin Peaks, le ofreció producir un guión que había elaborado sobre el libro de Barry Gifford, Corazón salvaje. A Lynch le gustó tanto que decidió dirigirlo él mismo. La quiebra de Dino De Laurentiis, cuya productora fue comprada por Carolco, significó que Lynch no tenía un productor que le ofreciera total libertad creativa. Por suerte la compañía independiente Propaganda films accedió a producir el film con un presupuesto de 10 millones de dólares asegurando a Lynch que tendría el control total sobre el montaje.
Como no podía ser de otra manera, Lynch no dejó indiferente a nadie. Tras Terciopelo azul y Twin Peaks, Corazón salvaje es la confirmación del estilo depurado de un Lynch plenamente consciente de sí mismo y de sus capacidades, un Lynch en plena forma. Llena de excesos de todo tipo, es un film transgresor que bordea peligrosamente los límites de la locura.
Corazón salvaje oscila continuamente entre varios géneros y estilos. Lynch adapta a su universo la novela de Barry Gifford. Es una bizarra road movie con toques de cine negro y pinceladas surrealistas. Por momentos parece hecha a base ideas inconexas que nunca acaban de cohesionarse. El resultado es una película inclasificable que produce por igual fascinación y rechazo en el espectador.
Corazón salvaje versa sobre una pareja de enamorados que intentan ser felices en el infierno. Su amor deberá superar todo tipo de barreras en un entorno claramente hostil. A Lynch no le convencía el final del libro en el que los amantes deciden romper su relación por su propio bien. Era un final demasiado sensato y racional que traicionaba la esencia de los personajes. Lynch decidió que los amantes debían permanecer juntos, su pasión no podía verse sofocada por la lógica. Así pues Lynch ideó la idea de la aparición de un hada madrina (interpretada por Sheryl Lee, la Laura Palmer de Twin Peaks) que hiciera cambiar de idea a los amantes. Así se introdujeron en el guión las alusiones al Mago de Oz.
Si Blue velvet se iniciaba con un plano de las cortinas de la habitación en la que tuvo origen del trauma de Frank, Wild at heart se inicia con las inquietantes imágenes de unas llamas. Posteriormente descubriremos que esas llamas tienen una importancia vital en la trama, pertenecen al incendio en el que murió el padre de Lula. El fuego será un elemento recurrente en el film, son abundantes las imágenes de cerillas y cigarros encendiéndose. Para Lynch el fuego simboliza el mal, la chispa que prende parece emparentar con la maldad. Los efectos de sonido y la música que acompaña a las imágenes no dejan lugar a dudas.
Nuestra pareja de enamorados está formada por Sailor y Lula. Sailor es un joven que no tiene oficio ni beneficio, un don nadie impredecible y violento. Su afición a imitar a Elvis y su chaqueta de piel de serpiente unidos a la desatada interpretación de Nicolas Cage configuran un personaje realmente inolvidable, a veces patético y otras sublime. La joven Lula (Laura Dern) es la joven enamorada de Sailor que está dispuesta a fugarse con él para huir del influjo de su madre. Son una pareja vulgar y nada sofisticada, pero su amor es puro. Mientras el sexo será enfermizo para los villanos, para Sailor y Lula es liberador. La mano abierta de Lula simboliza la liberación sexual de su personaje, pero incluso eso será corrompido. La música será también un refugio para nuestra pareja de fugitivos. Lynch parece añorar en su filmografía la estética y la música de los años 50 y 60, en los que él creció, mientras la música moderna es estridente y violenta.
Conforme pasa la acción Lula empieza a creerse Dorothy en un mundo de pesadilla (incluso llega a juntar los talones de sus zapatos en un intento de huir de la realidad). Sailor será su acompañante en el camino de baldosas amarillas (la carretera) y su madre sería La malvada bruja del Oeste.
Marietta Fortune (Diane Ladd) es la madre de Lula, un ser repulsivo, a la vez dominante e infantil que no quiere perder el control sobre su hija y está dispuesta a cualquier cosa para evitarlo. La escena del pintalabios nos demuestra que algo funciona realmente mal en su cabeza. Como Frank es capaz de la mayor crueldad y parece que arrastra algún trauma infantil que la mantiene en esa edad. La madre es tan infantil y caprichosa como una niña pequeña y a la vez tiránica y cruel. Ella es la perversa Bruja mala del oeste. La madre ve con malos ojos que su hija esté enamorada con Sailor. Sailor está involucrado en los negocios sucios de la madre y puede irse de la lengua respecto al asesinato del padre de su amada por encargo de su madre. La fuga de Lula con Sailor una vez que éste sale de la cárcel encoleriza a su madre, quien inicia una búsqueda desesperada por recuperar a su hija y acabar con Sailor de una vez por todas.
Todo ello configura una galería de personajes más que peculiares entre los que destaca Bobby Perú (un Willem Dafoe en unos de sus mejores papeles) un imitador de Clark Gable que, como Frank Booth, no está en sus casillas. Ambos personajes tienen más de una característica en común. Su forma de vestir y su peculiar forma de tratar a las mujeres los convierte en los villanos por antonomasia del cine de Lynch. Grace Zabriskie (la madre de Laura Palmer en Twin Peaks) e Isabella Rossellini interpretan a dos mujeres que forman parte del grupo de asesinos que son contratados para acabar con Sailor.
La huida de los amantes por el camino de baldosas amarillas empieza a convertirse en una pesadilla a medida que la influencia negativa del mundo exterior empieza a hacerse evidente. En la radio del coche sólo dan noticias terribles y un accidente de tráfico les descubrirá que la muerte siempre está al acecho. A partir de ese momento todo se irá torciendo, la influencia del mal hará mella en la pareja. Los personajes jóvenes e inocentes que se introducen en mundos perversos son una constante en el cine de Lycnh, el joven protagonista de Terciopelo azul o la aspirante a actriz de Mulholland drive nos sirven de ejemplo.
Corazón salvaje es una road movie que discurre en una América enferma y violenta. Quizás en una clara inspiración en Buñuel, Lynch llena el film de bizarros pasajes: un hotel gestionado por ancianos y tullidos, el cliente del bar con voz acelerada, la terrible historia del tío Dell (interpretado por ese pirado que es Crispin Glover), la señora que baila en el salón mientras desaparece entre la oscuridad, la chica del accidente de tráfico que busca su bolso para maquillarse, etc. La mente de Lynch pervierte la típica estampa americana a base de momentos cotidianos rotos por elementos surrealistas.
La recepción del film fue bastante dispar, unos (pocos) la amaron y otros la odiaron. Los test previos al estreno fueron desastrosos, algunos espectadores abandonaban la sala debido a la extrema violencia de algunas escenas. Lynch decidió suavizar algunos planos especialmente desagradables o violentos pero no recortó ninguna escena. Corazón salvaje recaudó en taquilla 14 millones de dólares sólo en USA, lo que arroja un balance positivo si consideramos que costó 10 millones y aún faltaba la recaudación internacional. El éxito de Twin Peaks y la canción de Chris Isaak, Wicked game, contribuyeron al buen funcionamiento en taquilla del film. Por cierto, el film ganó la palma de Oro en Cannes a pesar de las encontradas opiniones que generó, lo que sirvió para consagrar definitivamente a su director.
Corazón salvaje es un macabro y desconcertante cuento de hadas ambientado en el infierno.
lunes, 21 de abril de 2014
Nymphomaniac. Volumen 2
Tanto si la primera parte te pareció un ladrillo como si te entusiasmo, esta segunda entrega te provocará la misma sensación.
7,5
domingo, 25 de marzo de 2012
John Carter
John Carter es un personaje creado por Edgar Rice Burroughs (autor también de Tarzán) allá por 1911. Cien años después los de Disney nos traen una versión de sus aventuras en Marte con la intención de reventar las taquillas.
La cosa no pintaba bien desde el principio, las novelas de Burroughs están llenas de aventuras, pero la Disney no parecía la productora más indicada. Disney ha edulcorado mucho las andanzas de John Carter en busca de un taquillazo para todos los públicos al estilo de Piratas del Caribe, Tron: Legacy o El príncipe de Persia. La cosa les ha salido bastante mal y Disney ha anunciado que probablemente pierda unos 150 millones de euros con la película. Parece ser que Marte no tiene suerte en la taquilla. En el caso de John Carter, era de esperar: al final el público se ha cansado de caras aventuras sin imaginación y hechas como churros. No basta con efectos especiales y el 3D, el público demanda algo más.
Para dirigir este engendro contrataron a Andrew Stanton (director de maravillas digitales de Pixar como Bichos, Buscando a Nemo o Wall-E) pero la cosa no ha funcionado. Stanton no ha sabido sacarle provecho a este penoso guión lleno de tópicos y sin ninguna sangre en las venas.
Puede que hace 100 años las aventuras en Marte de John Carter fascinaran a los lectores, pero una película sobre sus aventuras en el año 2012 resulta bastante anodina. Hemos visto llegar el hombre a la luna y demasiadas imágenes del Marte real. También nos hemos criado con mucha ciencia ficción de serie B como para que esta historia nos sorprenda. Ése es el problema de esta película, no sorprende en absoluto, desde el principio sabemos qué va a pasar. En toda la trama no hay ni una sola sorpresa, todo resulta tan repetitivo y aburrido que yo casi me duermo. Ni siquiera hay suficientes escenas de acción ni éstas aportan nada de interés. No hay unos villanos realmente interesantes ni unos secundarios entrañables y/o graciosos (más bien todo lo contrario) y los golpes de humor son inexistentes. Los niños se aburrirán y la presencia de Lynn Collins no es suficiente como para que los adultos ahuyenten el aburrimiento. Un horror.
Otra losa insalvable que recae sobre esta peli es Taylor Kitsch, un chico muy guapo y macizote pero francamente malo, su John Carter parece más emparentado con los sosos vampiros de Crepúsculo que con los héroes clásicos de la ciencia ficción. Otros actores de prestigio más que probado como Ciarán Hinds o Mark Strong dan la sensación de haber estado perdidos en el set de rodaje vestidos de drag queens y sin enterarse de qué iba la peli. Al menos Willem Dafoe tiene la suerte de que su personaje es digital y no se le reconoce.
Mala, mala, mala. Aquí y en Marte.
P.d. siempre nos quedarán las maravillosas ilustraciones del personaje que realizó el maestro Frank Frazetta. Mucho más sugerentes que este bodrio de peli.
miércoles, 24 de marzo de 2010
DAYBREAKERS

En el 2019 una epidemia ha convertido a casi toda la raza humana en vampiros. Sólo quedan unos pocos humanos sin convertir que son cazados y usados para producir la cada vez más escasa sangre.
La idea del film no está mal, es un giro más a la ya manida idea de los vampiros. Se parece algo a la serie de televisión True blood (que me recomiendan insistentemente David y Alice pero que no veo el momento de hincarle el diente) por lo de la aceptación social de los vampiros y la necesidad de sangre.
Daybreakers es un film de género sin complejos y decentemente rodado. No tiene nada especialmente destacable, pero es un film digno, consciente de sus limitaciones y de su única pretensión de entretener a los aficionados a la sangre.
Con un inicio bastante prometedor, con una estética en tonos verdes y azules heredada de Matrix, el film de los hermanos Spiering nos presenta a una sociedad humana que ya no es humana, quizás nunca lo haya sido. Igual que en la sociedad actual, los pobres no tienen acceso al alimento (sangre en este caso) y son seres marginados por la sociedad. Por otro lado, siempre hay una empresa todopoderosa dispuesta a sacar tajada de la situación.
Daybreakers no es sangre nueva pero sí es un film aceptable para los aficionados al género de terror o vampírico (el resto deberían abstenerse). Hay algún susto y abundantes regueros de sangre brotando de yugulares abiertas de par en par e incluso alguna víscera. Vamos, lo que todo aficionado al cine de vampiros espera. Nada de vampiros por ordenador o ridículos triángulos amorosos con vampiros anémicos y hombres lobo con gaseosa en las venas.
Además tiene en su desarrollo momentos bastante logrados como el personaje de Willem Dafoe (Anticristo) y su fijación por Elvis o alguna vuelta de tuerca al tema de los vampiros (las orejas, los espejos, la luz solar, las ballestas, etc).
Lamentablemente no acaba de ser todo lo transgresora que promete y cae en los tópicos propios del género: un vampiro que reniega de su condición (un Ethan Hawke más inexpresivo de lo habitual, experimentos cochambrosos, chica mona/florero, sicarios no muy listos, malvado hombre de negocios (risible Sam Neill poniendo la cara de siempre), un sacrificio redentor, etc. Tópicos que el film intenta romper pero acaba aceptando como propios sin demasiados complejos.

5
viernes, 11 de septiembre de 2009
ANTICRISTO (Antichrist)
Ahora Lars nos ofrece una nueva vuelta de tuerca a sus obsesiones de siempre: religión, culpa y sexo. Tras un prólogo formalmente perfecto en blanco y negro, Von Trier nos sumerge en una pesadilla que cada vez se torna más insoportable. El dolor y el vacío existencial que sufre la pareja protagonista acaba traspasando la pantalla y el film se convierte en una experiencia bastante dura. Avisados estáis: no es un film fácil de ver.
Poco a poco la pareja se va convirtiendo en una amenaza para sí mismos. La creciente tensión y los extraños presagios nos hacen pensar que algo no va bien. Anticristo no es un film fantástico ni de terror pero tiene ciertos toques de ambos géneros. Tiene escenas que aterran sólo con un plano fijo de un bosque y unos ruidos terribles (al más puro estilo David Lynch). El film consigue que la naturaleza nos inquiete mucho más que ese intento fallido de Shyamalan con El incidente.Pero en Anticristo la amenaza no viene del exterior. El enemigo está dentro de nosotros o, mejor dicho, nosotros somos el enemigo o, mejor dicho aún, el enemigo duerme con nosotros.

Las relaciones de pareja se convertirán en una tortura psíquica y física. A mí me sacó de quicio la serenidad del personaje de Willem Dafoe, en contraposición con el dolor de su esposa (genial Charlotte Gainsbourg). Sus personajes podrían interpretarse como la eterna lucha entre la razón (o la ciencia identificada con el marido) y los sentimientos (o la superstición identificada en la esposa). Ella somatiza su dolor y sufre lo indecible mientras su marido se obstina en tratarlo todo de forma racional. Pero las premoniciones y visiones serán visibles por ambos, por lo que nadie está a salvo.
Es cierto que puede parecer que el film identifica a la mujer con el mal (o lo irracional), pero no es nada nuevo, ya en la Biblia se identifica a Eva con el pecado, es ella la que trae la perdición al paraíso ofreciendo la manzana a Adán. Otras muchas expresiones religiosas van por el mismo camino. Von Trier sólo se hace eco de esa visión maléfica de la feminidad. Podríamos debatir y hablar durante horas de la ingente cantidad de referencias religiosas y metafóricas de la peli, cada persona que ve el film saca sus propias conclusiones, pero no creo que lleguemos a ninguna totalmente satisfactoria.

Desde luego el film no es perfecto y peca de pretencioso y crudo en muchos momentos. Yo destacaría las imágenes oníricas y/o surrealistas del film, a veces unidas a momentos realmente desagradables, me recordó al Jodorowsky más desatado.
Sólo por su valentía y sus ganas de provocar (algo que siempre hay que valorar entre tanto remake y tanto efecto especial sin alma) me parece que este film áspero y brutal vale la pena.
7




















